27 junio 2012

La desmemoria de Guindos: en 2003 negó la burbuja inmobiliaria, aconsejó invertir en ladrillo y ahora culpa a Zapatero

  • La hemeroteca sigue siendo la pesadilla del Gobierno
Luis de Guindos, actual ministro de Economía parace sufrir amnesia severa o no tiene rubor alguno en contradecirse. En 2003 era Secretario de Estado de Economía en el Gobierno Aznar. Desde el año 2000 expertos nacionales e internacionales avisaban de que en España se estaba formando una burbuja inmobiliaria que tendría graves consecuencias. Todo el Gobierno Aznar, con De Guindos y Rato a la cabeza, se lanzaron a negarlo y el actual ministro recomendaba invertir en ladrillo porque "se transmitirán a generaciones futuras".

La desmemoria de Guindos: en 2003 negó la burbuja inmobiliaria, aconsejó invertir en ladrillo y ahora culpa a Zapatero
Luis de Guindos en el Congresos de los Diputados
El ministro de Economía, Luis de Guindos, siempre ha sido un reputado neocon, es decir siempre ha defendido que el mercado era los fuficientemente listo como para regularse solo y que el Estado no ha de intervenir. Formó parte del Gobierno de Aznar que modificó la Ley del suelo y lo convirtió todo en prácticamente urbanizable, eso unido a créditos baratos provocó una explosión en el sector de la construcción que hizo crecer el empleo y la economía, pero al mismo tiempo crecía una burbuja inmobiliaria que ahora ha estallado llevándose a los bancos y a la economía por delante. El primer político en hablar de burbuja inmobiliaria fue José Luis Rodríguez Zapatero en el año 2000 y fue duramente criticado por ellos. Cuando llegó al Gobierno cambió la Ley del suelo, pero la burbuja ya estaba inflada y a punto de explotar.

La hemeroteca, una pesadilla para el Gobierno

De Guindos comparecía hoy en la comisión de Economía del Congreso y, entre otras cosas, vino a decir que la ruína de la banca española y su posterior rescate es consecuencia de la burbuja inmobiliaria. Hasta ahí todo correcto porque e suna verdad de perogrullo, pero lo realmente sorprendente fue la “amnesia”, por no llamarlo de otra manera, que tuvo el ministro al asegurar que la culpa de la burbuja inmobiliaria, y por tanto del crack bancario es de Zapatero. Es decir, en las legislaturas de Aznar, cuando el Gobierno presumía de que en España se construían más viviendas al año que en Alemania y Francia juntas, cuando la construcción era el único motor del “milagro español”, no prosperaron ni las constructoras ni las inmobiliarias, los bancos no concedían hipotecas y no se multiplicaban urbanizaciones como setas. De Guindos afirma sin rubor que la burbuja inmobiliaria se formó entre 2003 y 2009, es decir, en la etapa Zapatero y en su opinión “la burbuja inmobiliaria y su no reconocimiento a tiempo” acentuó “la vulnerabilidad del sector financiero”.

Lo que dijo y no quiere recordar

En el año 2003, cuando era Secretario de Estado de Economía, se empeñaba en restar importancia a las voces que alertaban sobre la burbuja inmobiliaria y recomendaba seguir invirtiendo en ladrillo porque “hay unos activos que se transmitirán a generaciones futuras”. En una entrevista concedida a ABC no solo negó la existencia de la burbuja inmobiliaria, sino que afirmó que había margen para que siguiera uamentando el endeudamiento privado: “nuestro endeudamiento continúa muy por debajo de la media europea y hay que tener en cuenta que las familias se endeudan para adquirir vivienda, no para comprar bienes de consumo perecederos”. El endeudamiento que estaba por debajo de la media europea era el público, es decir, el del Estado. El endeudamiento privado estaba ya disparado.

También dijo en la misma entrevista: “Sí es cierto que las familias están más endeudadas, pero está aumentando su riqueza patrimonial y financiera y hay unos activos que se transmitirán a generaciones futuras”.

Por cierto, cuando De Guindos en 2003 era Secretario de Estado de Economía y el presidente del Gobierno era Aznar, el ministro de Economía, y por tanto su jefe inmediato, era Rodrigo Rato, quien también negó la burbuja y al que De Guindos ha fulminado ahora como presidente de Bankia.

La izquierda valenciana habla con cautela de un futuro gobierno plural

Ximo Puig, Joan Romero, Marga Sanz y Enric Morera, durante el debate.
Están condenados a entenderse, pero no quieren perder su perfil particular. Les une la urgencia de plantear una alternativa al “fracaso” del PP en la Generalitat y les acercan la defensa de los servicios públicos y la lucha contra su privatización. Pero les separan las políticas macroeconómicas y de contención del déficit, así como la actitud para superar el desprestigio de la política y buscar la conexión con la sociedad.

Los dirigentes del PSPV-PSOE, Ximo Puig; Compromís, Enric Morera, y Esquerra Unida, Marga Sanz, abordaron este martes con cautela, pero con claridad, la necesidad de abrir vías de colaboración para construir una alternativa viable al PP. Fue en un acto convocado por la plataforma cívica Valencians pel Canvi que moderó Joan Romero y registró un lleno total en el Aula Magna de la Universitat de València.

“La derecha intenta situar a todos los políticos en el mismo saco”, se quejó Enric Morera, líder de la Coalició Compromís. “Ni tripartito ni nada, lo que hay que hacer es cambiar el Gobierno del PP”. Fue la alusión más directa al anatema con el que los populares han acogido la presentación conjunta de una alternativa a la nueva Ley del Estatuto de RTVV por las tres fuerzas de la oposición. “Cada cierto tiempo sacan el fantasma a pasear”, comentó el secretario general de los socialistas valencianos, Ximo Puig, en referencia al PP. “Antes era el catalanismo; ahora el tripartito, que es otra forma de lo mismo”. Lo importante, añadió, “es comenzar a saber convivir en la diferencia y en la pluralidad”. Morera lo explicó de otra manera: “Si estiramos cada uno hacia nuestro lado, un cambio es factible”. Y Sanz lo resumió así: “Para que sea creíble, cada uno ha de tener su propio espacio ante la ciudadanía”.

Puig: "Ya es hora de hacer balance de los últimos 20 años"

Estructurado en tres bloques por Romero, el debate se centró, primero, en el diagnóstico de la situación; en segundo lugar, en la posibilidad de “imaginar un gobierno de izquierda plural”, y por último, en establecer “prioridades de ese posible gobierno alternativo al de la derecha”.

Puig dijo que “ya es hora de hacer balance de lo que ha ocurrido los últimos 20 años” y afirmó que “en la Comunidad Valenciana se ha gobernado mal”. El líder del PSPV-PSOE propuso un “diálogo para salir de la crisis” y Morera coincidió en que “dialogar es necesario”, aunque se desmarcó de los gobernantes y los políticos “que han demostrado servir a los mercados”. El portavoz de Compromís vaticinó que “el PP tiene los días contados”, pero criticó a los socialistas por la reforma de la Constitución para incluir la prohibición de déficit y dijo que hay una alternativa “entre los partidos del sistema y los que creen que se tienen que cambiar”.

Morera, sin embargo, no escatimó elogios a Puig por haber planteado ayer mismo en el Congreso una iniciativa que exigía mejorar la financiación autonómica valenciana. “Hemos de ser inteligentes”, advirtió. “El PP intentará reinventarse y nuestro deber está en la diversidad y la pluralidad”.

Morera: "Nuestro deber está en la diversidad y la pluralidad"

Para Marga Sanz, el Consell de Alberto Fabra está intervenido. Fue ella la que habló de una situación de “emergencia democrática” con un Gobierno autonómico que no trabaja por los ciudadanos “y no tiene ningún instrumento para salir de la crisis”. La dirigente de Esquerra Unida se pronunció con mucha claridad sobre la posición de su formación en el momento en que a los populares les falle la aritmética electoral: “Ni por acción ni por omisión permitiremos que el PP gobierne”. Sanz advirtió que ir más allá resulta prematuro y citó fórmulas como el apoyo a la investidura, un acuerdo de legislatura o un acuerdo de gobierno. “Hay que evitar los maximalismos”, recomendó, pero marcó las “líneas rojas” del rechazo a los recortes, la oposición a las privatizaciones y la defensa de lo público.

Puig proclamó con claridad que su partido, si gobierna en la Generalitat, rescatará todas las privatizaciones que el PP está implantando en la sanidad pública. El líder socialista alertó ante la gravedad del momento y las amenazas que plantea para el autogobierno la posibilidad de que España acabe siendo intervenida y eso tenga efectos sobre las comunidades autónomas. Por eso se mostró partidario de no perderse en disquisiciones “mientras está pasando el cadáver de nuestro país por la calle”.

Sanz: "El Consell no tiene ningún instrumento para salir de la crisis"

A la hora de aportar propuestas a lo que Puig denominó “una agenda progresista”, las coincidencias fueron más evidentes que las discrepancias. Los tres hablaron de regeneración democrática, de prioridad en la creación de empleo y de impulsar un nuevo modelo productivo. Puig y Morera coincidieron en “reconstruir” o “rehacer el País Valenciano”; Sanz dedicó un largo pasaje a exigir castigo a los gestores de los bancos y las cajas que han quebrado y a la nacionalización de las entidades que hayan requerido fondos públicos.

Puig apostó por eliminar las Diputaciones, por un nuevo sistema electoral y por “una nueva relación con España y Europa” articulada por el federalismo. Y Morera (que fue el único que aludió al movimiento 15-M) coincidió con Sanz en dar protagonismo a la sociedad civil al articular cualquier alternativa.

Rosado prevé un trasvase de personal a la sanidad privada

  • La oposición acusa al consejero de una privatización en toda regla

El consejero de Sanidad, Luis Rosado, ayer en las Cortes Valencianas

 
Que el nuevo operador privado obtenga beneficio de la contención del consumo”. El consejero de Sanidad, Luis Rosado, resumió así ayer ante una comisión de las Cortes Valencianas el modelo de colaboración público-privada que el Consell se dispone a introducir en el sistema sanitario valenciano. “No es un modelo privatizador”, añadió, aunque deja en manos privadas la administración de los 18 departamentos que hoy no funcionan por concesiones como el de La Ribera.

Rosado insistió en que no habrá “pérdida de influencia de la Administración pública” y en que las empresas, a las que se adjudicará la gestión mediante el método del “diálogo competitivo”, en el que los aspirantes hacen propuestas para definir las condiciones del contrato, “no obtendrán un beneficio a gran escala, aunque sí un beneficio sostenido en el tiempo”. Según el titular de Sanidad, se trata de “cambiar al máximo la Administración” sin afectar a la asistencia. “Lo hemos dicho por activa y por pasiva, el personal no se transfiere”, proclamó Rosado, que reconoció, sin embargo, que “si alguien quiere pasar a la parte privada del nuevo modelo, lo hará”.

La oposición acusó al Consell de emprender una privatización en toda regla del sistema de salud. La diputada de Compromís Mònica Oltra criticó el “dogma” que consiste en pensar que si la sanidad es deficitaria se arreglará privatizándola. “Privatizar la sanidad es acabar con el sistema” dijo. La parlamentaria preguntó qué pasará con los trabajadores de la sanidad. “El botín está en el personal”, apuntó.

Pies de barro

En mismo sentido se pronunció el diputado socialista Ignacio Subías, que calificó el de Rosado como “un sistema teórico con pies de barro” y acusó al PP de aprovechar la crisis y la supuesta “insostenibilidad” como una excusa para aplicar “medidas ideológicas”. Subías preguntó qué es lo que se va a privatizar realmente. “¿La gestión de farmacia por receta, qué quiere decir?”, inquirió, para vaticinar que sólo se puede entender que haya beneficio para las adjudicatarias si se pretende “que la gestión privada incida en la gestión de los profesionales”.

La diputada de Esquerra Unida Marina Albiol, que aseguró que “el sistema sanitario no es insostenible, sino que es absolutamente eficiente cuando se ponen los recursos necesarios”, también se preguntó por los efectos del control de recetas y por la gestión privada del personal. “Sin personal, no hay negocio”, concluyó.

“Se han identificado ineficiencias que son mejorables”, alegó Alicia de Miguel, del PP, que acusó a la oposición de hacer “demagogia barata” y pronosticó: “El nuevo modelo va a ser un éxito”.

Medicamentos sin financiación pública


-Tratamientos para el exceso de secreción gástrica:
Compuestos de aluminio, combinaciones de complejos de aluminio. Es decir, antiácidos como el Almax.

-Tratamientos del estreñimiento:
Laxantes generadores de volumen, laxantes osmóticos, antagonistas de opiáceos (receptor opiáceo periférico).

-Tratamientos antidiarréicos:
Preparados con carbón antipropulsivos (loperamida). Lo que dejaría fuera medicamentos como el Fortasec.

-Tratamientos de la migraña:
Tratamiento clásico de migraña leve, alcaloides de Ergot (cornezuelo).

-Tratamientos del deterioro congnitivo asociado a la edad:
Vasodilatadores periféricos (vicamina, vinburmina, buflomedil, naftidrofurilo), piracetam, pirisudanol, ésteres de deanol, extracto de ginko folium.

-Tratamientos de hemorroides:
Corticoides (flucinolona, beclometasona). Lo que afectaría a cremas como el Synalar.

-Tratamientos de varices y hemorroides:
Bioflavonoides (diosmina, troxerutina, hidrosmina, rutosido escina). Es decir, pastillas como el Venoruton.

-Tratamientos de la dermatitis del pañal:
Cremas con bajas dosis de miconazol (derivado del imidazol).

-Tratamientos de la psoriasis:
Extracto de calaguala.

-Tratamientos de virosis tópicas o superficiales:
Idoxuridina, tromantadina, aciclovir, podofilotoxina, imiquimod. Quedarían por tanto fuera tratamientos para dermatosis, lesiones de la piel e infecciones víricas. Algunas importantes, como los codilomas acumulados, una enfermedad de transmisión sexual producida por el virus del papiloma humano, que se trata con podofilotoxina o imiquimod.

-Tratamientos de inflamaciones de origen traumático:
Antiflamatorios no esteroideos tópicos (etofenemato, piroxicam, ketoprofeno, diclofenaco, ácido niflumico, suxibuzona, indometacina, aceclofenac, fenilbutazona, bencidamina mabruprofeno, desketoprofeno, piketoprofeno, fepradinol). Esto afectaría a cremas como el Voltarén, Fastum o Calmatel.

-Tratamientos de la ansiedad leve:
Extracto de passiflora y crataebus, oxitriptan.

-Tratamientos de la sequedad de vías respiratorias superiores:
Mucolíticos (acetilcisteína, bromhexina, carbocisteina, mesna, ambrosoli, sobrerol). Un gran grupo, indicado para el tratamiento de resfriados.

-Tratamientos de la tos:
Alcaloides del opio (codeína) y derivados (noscapina, dextrometorfano, dimemorfano, dihidro codeína). Muchos jarabes, como el Bisolvon, tienen como base el dextrometorfano.

-Tratamientos de la sequedad ocular:
Lágrimas artificiales con carmelosa como agente humectante.

-Tratamientos de la inflamación reumatoide leve:
Diacereina. Productos indicados para la atrosis de rodilla.

-Tratamientos de dislipemias leves:
Triglicéricos omega 3. Indicados para afectaciones leves de los triglicéridos (como el Omecor).

-Tratamientos sintomáticos de la congestión nasal asociada a gripe o resfriado:
Fármacos simpaticomiméticos (pseudoefedrina, fenilefrina).

26 junio 2012

El PP vota contra la mejora de la financiación autonómica valenciana

  • CiU e IU apoyan la propuesta del socialista Ximo Puig en el Congreso de los Diputados
El PP ha votado hoy en el Congreso de los Diputados, junto a UPyD, contra la proposición no de ley que pedía la mejora de la financiación autonómica para la Comunidad Valenciana. La iniciativa fue presentada por el líder del PSPV-PSOE, Ximo Puig, ante la Comisión de Hacienda y Administraciones Públicas.
La propuesta, que ha tenido el voto favorable de Convergència i Unió y del grupo de la Izquierda Plural (Izquierda Unida) –no ha asistido ningún representante del Grupo Mixto, en el que se encuadra Joan Baldoví, de Compromís-, era una reproducción del acuerdo unánime apoyado el pasado mes de mayo por todos los grupos políticos en las Cortes Valencianas para instar al Gobierno a que, mientras no se revise el actual modelo, se pongan en marcha mecanismos de corrección que ajusten la financiación autonómica de la Comunidad Valenciana a su “realidad demográfica” con la finalidad de que alcance “la media nacional en financiación per cápita de las comunidades autónomas”.
También se instaba al Gobierno a que que inicie acciones inmediatas de compensación, como prevé la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA) a fin de que se mantenga “la igualdad y el desarrollo armónico de las comunidades autónomas”.
Puig ha recordado tras la votación que su propuesta consistía exactamente en lo que aprobaron las Cortes Valencianas y ha lamentado la actitud de los populares. “La hemos defendido aquí, en Madrid”, con la ausencia del PP”, señaló, en alusión a que ningún diputado del PP valenciano ha acudido a la comisión parlamentaria. "Tanto tiempo reclamando y a la hora de la verdad ni han venido”. Sobre el voto en contra del PP nacional, Puig ha indicado que “hay un divorcio absoluto entre la dirección nacional y Alberto Fabra”. Rajoy no ha querido saber nada de la situación de la Comunidad Valenciana mientras que el líder socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha remarcado Puig, “ha asumido el problema”.
El secretario general de los socialistas valencianos ha defendido en la comisión que el modelo de financiación autonómica “mantiene a la Comunidad Valenciana por debajo de la media en financiación por habitante”, lo que ha contribuido, junto a la crisis económica, a llevar “la hacienda de la Comunidad Valenciana al borde del precipicio, con una deuda respecto al PIB del 21,5%”. “Si la Comunidad Valenciana recibiera lo mismo que la media de las comunidades autónomas tendría unos ingresos adicionales anuales de casi 1.000 millones de euros”, ha añadido, quien ha concluido señalando que “no se trata de buscar culpables” sino de que los valencianos dispongan de “los mismos recursos que otras comunidades para afrontar la crisis”.
La portavoz del PP, la diputada por Las Palmas Matilde Pastora Asiain González, ha justificado el voto en contra porque la Comunidad Valenciana en 2012 “ha alcanzado la media de financiación per cápita” y, según ella, desde abril se conoce ese dato.
Desde el Gobierno valenciano, el consejero de Economía, Máximo Buch, ha justificado la votación en contra del PP alegando que probablemente obedecía a que "la propuesta era demagógica".

“Lo peor de lo peor” era la CAM


De cuarta caja de ahorros a ejemplo de malas prácticas. Caja Mediterráneo (CAM) se hundió el año pasado como un castillo de naipes ante los ojos atónitos de muchos y el sonrojo de otros, tras un accidentado e infructuoso intento de pactar una fusión que evidenció su debilidad. La intervención del Banco de España el 22 de julio sacó a la luz una realidad que llevó a la CAM a ser calificada como "lo peor de lo peor", por el exgobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez.
La CAM pasó de 244 millones de beneficios en 2010 a admitir pérdidas de 2.713 millones en el ejercicio siguiente. Al año de la intervención, son muy visibles los restos del naufragio de una caja con 137 años de historia fruto de una veintena de fusiones. Su debacle ha dejado cicatriz en Alicante, donde la Obra Social colaboraba y financiaba numerosas actividades. Ahora, sus exdirigentes afrontan posibles responsabilidades en varios ámbitos. Y la entidad, convertida en Banco CAM, ha iniciado otra etapa tras adquirirla en subasta el Banco Sabadell por un euro y con una inyección del Fondo de Garantía de Depósitos 5.249 millones para sanearla.
“La CAM acompañó a la Generalitat valenciana en costosas aventuras: la Ciudad de las Artes y las Ciencias, Terra Mítica o la Ciudad de la Luz”

"Lo que nos ha hundido es el ladrillo", enfatiza un exconsejero que reclama anonimato. Su respuesta se amplía al preguntarle los motivos de la crisis de la CAM, que atribuye al "endiosamiento del equipo directivo, la avaricia en la construcción, la manga ancha en la gestión y la falta de controles internos". Eso, agrega, "más la instrumentalización política". Y es que la CAM acompañó a la Generalitat valenciana en muchas y costosas aventuras: la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el ruinoso parque Terra Mítica o la Ciudad de la Luz. Tres días antes de la intervención, por citar otro ejemplo, prestó al ejecutivo valenciano 200 millones. También concedió, entre 2004 y 2010, a sus consejeros 161 millones en préstamos blandos, en algunos casos al 0%.
Con Roberto López Abad, director general en la última década, la caja vivió un fuerte crecimiento en parte por su indisimulado entusiasmo por el sector inmobiliario. Cuando estalló la burbuja, le alcanzó de lleno. La caja había duplicado su negocio inmobiliario entre 2003 y 2005. Llegó a participar en 66 sociedades y en 104 proyectos del sector. Se vinculó a Polaris, Martinsa, Nozar o al proyecto de El Pocero en Seseña. También saltó el charco. En abril de 2009 compró el 100% de la mexicana Crédito Inmobiliario, donde invirtió casi 300 millones. El proyecto no levantó el vuelo y fue liquidado en junio.
“La CAM inició la carrera de las fusiones asegurando que podía seguir sola para encadenar maratonianas negociaciones fracasadas”

La CAM inició la carrera de las fusiones asegurando que podía seguir sola para encadenar poco después maratonianas negociaciones fracasadas. La peregrinación pareció terminar en mayo de 2010, al aliarse con Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura. Pero la alegría duró poco y terminó expulsada por falta de solvencia. Luego fue intervenida. Cuestionada la gestión, las indemnizaciones millonarias y los salarios de sus directivos atizaron el escándalo. "Como ciudadano me estremezco cuando escucho esas indemnizaciones ilógicas y fuera de lugar en estos momentos de crisis", llegó a decir Alberto Fabra, presidente valenciano. Y es que pocos meses antes de la intervención, López Abad y otros cinco altos directivos de la CAM se acogieron al ERE de la entidad con prejubilaciones que sumaban 15,5 millones, según el expediente disciplinario abierto por el Banco de España en enero a 48 exdirigentes. Su sucesora, María Dolores Amorós, se puso un sueldo de 600.000 euros y una pensión vitalicia de 369.497 euros a espaldas de los órganos de control. Amorós fue despedida fulminantemente por el supervisor en septiembre de 2011, entre otros motivos por falsear la contabilidad con artificios financieros. Recurrió a los tribunales y en la vista exigió 10 millones en concepto de lucro cesante. Pero la juez la dejó sin indemnización ni pensión vitalicia. El otro gran protagonista fue  el último presidente de la CAM, Modesto Crespo, que no tenía sueldo oficial pero se aseguró una retribución anual de 300.000 euros a través de una filial de CAM, TI Participaciones.
Esta mala gestión también la pagaron miles de clientes. "Estoy en la CAM desde que era Caja de Ahorros y Monte de Piedad. Nunca tuve problemas", relata Concepción Arroyo. Tras el cobro de "un dinerillo" surgió la posibilidad de comprar cuotas participativas. "Siempre pedía que el capital estuviera garantizado porque no quería ningún riesgo", recuerda. Le ofrecieron una fórmula mixta: 1.500 euros en cuotas y un plazo fijo a un interés superior al del mercado.
“Banco CAM explica que tras analizar a cada cliente que compró cuotas está planteando propuestas comerciales a la gran mayoría”

La CAM fue la primera y única caja que emitió cuotas participativas (títulos similares a las acciones pero sin derechos políticos). Tras la intervención y la segregación del negocio en Banco CAM, la caja se quedó con unas cuotas sin valor. Hay unos 54.000 poseedores de títulos. Concepción, ahora socia de Adicae, explica que a mediados de junio recibió una llamada de Banco CAM (Banco Sabadell) y le ofrecieron cambiar sus cuotas por acciones de la entidad catalana. Incluía contratar un seguro de vida, una tarjeta de débito y que volviera a depositar allí sus ahorros del pasado. "No pueden exigir una cantidad que no saben si tengo", replica molesta. Está sin empleo.
Banco CAM explica que tras analizar a cada cliente que compró cuotas está planteando propuestas comerciales a la gran mayoría. El objetivo es que recuperen gran parte del dinero, así como mantener o volverlos a tener de clientes. Por otro lado, hay 75.000 personas atrapadas por la compra de participaciones preferentes y de deuda subordinada. José Belmonte supera los 70 años y lleva toda la vida de cliente de la caja. Tras jubilarse cobró un plan de pensiones, "los ahorros de 40 años", y lo metió en un plazo fijo. "Son menos de 50.000 euros y más de 30.000 euros", comenta. Creyó que le ofrecían un plazo fijo. No está de acuerdo con la propuesta de Banco Sabadell.
La entidad propone rescatar las preferentes con acciones un 64% más caras. "Queremos cambiar el papel que tenemos por dinero, no por otro papel", dice Belmonte, de Plataforma CAM.


25 junio 2012

Así se llevó a la quiebra a RTVV


 
La llegada del PP al Palau de la Generalitat en el verano de 1995 supuso un cambio radical en el rumbo de Ràdio Televisió Valenciana (RTVV), que había iniciado su andadura en 1989. Y no sólo afectaría al contenido de los informativos. Se ponía en marcha una profunda transformación que acabaría afectando a la sostenibilidad del ente. Hasta entonces, RTVV, cuyo director general era Amadeu Fabregat, contaba con una plantilla de 653 trabajadores, lo que le suponía unos gastos de personal anuales de 25 millones de euros, y una deuda de 22 millones. Era el resultado de un modelo que en muy poco se parecía al que desarrollarían el nuevo director general, Juan José Bayona, y los que le vendrían a la zaga (José Vicente Villaescusa, Pedro García y José López Jaraba).

Ahora, 17 años después, RTVV se encuentra en una situación límite: soporta una deuda de 1.200 millones y está en quiebra desde hace más de 10 años. Para afrontar esa realidad, el Consell ha resuelto aplicar un tratamiento extremo, cambiando el modelo mediante una nueva Ley de RTVV sin consenso que fijará un marco de gestión que le permita privatizar franjas horarias y reducir la plantilla. RTVV no se sostiene, pero las claves que han conducido a su actual estado no son ajenas a la gestión realizada durante esos años y están reflejadas en las cuentas de resultados consolidados que el ente entrega de forma anual al Síndic de Comptes.

Ante la desconfianza que les generaban los profesionales del ente, sobre todo los periodistas, por haber ganado la plaza bajo el Gobierno anterior, una de las prioridades de los nuevos gestores fue la provisión de nuevo personal mediante contratos de obra, atestados de irregularidades, según la Sindicatura de Comptes, y “oposiciones a medida”, denunciadas por los sindicatos. Los datos del ente fiscalizador revelan esa tensión en las cuentas anuales de RTVV. En el año 2000, cinco años después, el gasto anual en personal era ya el doble: 50 millones. Y no paró de crecer.

En 2003 alcanzó los 61 millones, y en 2005, a los 10 años de la llegada del PP al Consell, esa partida suponía 72 millones, casi el triple.

"RTVV gastó 57 millones el año de la visita del Papa en producción externa"

En 2009, la plantilla estaba formada por 1.027 trabajadores, que junto a los contratados (sin oposición) ascendían a 1.800. Los gastos en personal han seguido aumentando en los últimos años hasta estabilizarse en 80 millones (81 en 2008 y 2009), más del triple que en 1995. En 2010, sin tener presupuesto para ello, López Jaraba, aumentó la nómina en 200 personas. El PP no sólo creó una plantilla paralela de periodistas, también utilizó el área de administración, que ahora supera los 200 trabajadores, para situar a personal de su confianza, a menudo, según fuentes afectadas, “creando redundancias administrativas” y con algunos “despachos sin funciones claras”. Ahora el exceso de personal, pese a la creación de otros dos canales (Punt 2 y Canal 9/24), constituye uno de los principales lastres de RTVV, para la que el Consell baraja un expediente de regulación de empleo (ERE) que será comunicado en los próximos días y que podría afectar a dos tercios de la plantilla.

Sin embargo, ese aumento de personal no supuso un incremento de la producción propia, que le permitiera incrementar su margen de negocio, sino más bien lo contrario. Hasta 1995, la apuesta de RTVV por la producción interna era muy fuerte, por lo que los gastos en producción externa no eran elevados. Según las cuentas de la Sindicatura de Comptes, el ente había gastado entre 11 y 18 millones anuales de euros desde 1992 a 1995. Bajo la gestión del PP el dinero pagado a productoras externas se desbordó. En 1997, RTVV pagó 25 millones de euros por ese concepto, y dos años más tarde 35. Para el quinto aniversario de la gestión del PP en las instalaciones de Burjassot, la cifra excedía el doble: 43 millones.

El pico más acentuado en los gastos en la producción externa se produjo en 2006, con 57 millones. Fue el año de la visita del Papa a Valencia, en el que el entonces director general, Pedro García (ahora imputado junto con otros tres directivos del ente precisamente por esta causa), adjudicó el contrato de la instalación del sonido por 7,4 millones de euros a la constructora Teconsa, que no era más que una tapadera de Special Events (una de las principales empresas de la trama Gürtel). Durante los dos años siguientes RTVV pagó 52 y 54 millones, y ya con la presión de la crisis, en 2009, inició un descenso en el que cayó de 46 a 24 en un solo año.

Algunas de las compras realizadas por el ente en estos años han sido puestas bajo sospecha, como es el caso de los tres documentales de sesgo ultraconservador que adquirió en 2011 a Triskel Audiovisual, una productora vinculada al actual director de antena de Canal 9, Fernando Lázaro Quintela, un directivo procedente de Intereconomía, por los que abonó 532.500 euros, más IVA, un precio considerado muy superior al del mercado.

"El Síndic de Comptes alertó de la falta de control en los contratos con productoras"

Las fiscalizaciones de la Sindicatura de Comptes están plagadas de reproches al modo de actuar del ente en este apartado. Sólo en 2002, le recriminaba la falta de control sobre “uno de los conceptos más significativos del presupuesto”, como es el gasto de personal y equipo artístico en los presupuestos presentados por las productoras, en los que observó “diferencias de precios importantes entre conceptos análogos o similares”. Asimismo, llamaba la atención sobre presupuestos que incluían el coste por presentador, cuando este “ya percibe adicionalmente de TVV (Televisió Valenciana) los importes estipulados en el contrato”. O cómo, en este mismo programa, pese a que el presupuesto incluía las dietas y desplazamientos de los invitados, “estos gastos se facturan también de forma independiente”. Además, apuntaba el informe que había “programas de mínima audiencia” cuyo precio final “supera de forma muy significativa el precio acordado para otros programas emitidos en horario prime time y de máxima audiencia”. En ese sentido, el Síndic se sorprendía de que TVV no hubiese acordado, como solía fijar la cláusula de los contratos con las productoras, “la suspensión de uno de los programas analizados a pesar de la insuficiencia de audiencia”, y que “incluso se hubiese renovado los contratos por otros períodos”. Y también, que suscribieran contratos con el productor de otro programa que pasaba de 15 a 35 horas semanales “sin que quedara acreditada documentalmente la necesidad de ampliar las horas contratadas ni el alcance de los trabajos que tiene que efectuar la persona contratada”.

El gasto en derechos deportivos constituye otro de los apartados que experimentaron un mayor crecimiento desde 1995. Los nuevos gestores apostaron fuerte por el deporte en su intento por captar audiencia, no solo en los derechos de retransmisión de la liga, sino en contratos privados con el Valencia (por el que pagó 30 millones), el Villareal (25) o Levante (12), así como con los de la fórmula 1. Con el Gran Premio, RTVV se comprometió a pagar a Bernie Ecclestone 22 millones más IVA por los derechos de emisión del campeonato para las temporadas de 2010-2013 “de forma no exclusiva y en lengua valenciana para el territorio de la Comunidad Valenciana”.

El Síndic de Comptes criticó estos primeros contratos de compra de derechos de emisión con los clubes, al entender que a Canal 9 le correspondía retransmitir partidos, pero no gestionar derechos de emisión. Hasta 1995, RTVV había gastado un máximo de 11 millones de euros anuales. En 1997, casi los había triplicado (31), y en 2001, en una clara trayectoria ascendente, pagó 46. El cénit se produjo en 2007, coincidiendo con la 32 edición de la Copa del América, que se celebró en Valencia. Ese año RTVV gastó 81 millones en adquisición de derechos de retransmisiones deportivas. Este capítulo descendió cuatro millones en el año siguiente, y a partir de 2009 experimentó una disminución como consecuencia de los efectos de la crisis (54 millones), que se acentuó al año siguiente, en el que con 24 millones, RTVV pagó la cifra más baja en ese concepto desde 1997.

"Zaplana cambió la ley para que el ente pudiera endeudarse y no tuviera que asumirlas la Generalitat"

El principal problema de RTVV ha sido siempre la asimetría negativa entre sus gastos y sus ingresos. Por buscar un ejemplo gráfico, en 2010 el ente pagó por compras y sueldos cuatro veces más de lo que logró ingresar. Las compras de derechos, de producciones contratadas, de producciones ajenas o de trabajos desarrollados por otras productoras representaron una factura de 49 millones de euros. Los gastos de personal ascendieron a 80 millones. Total, 129 millones. Mientras que los ingresos del grupo en ese año alcanzaron los 28 millones. A la vista de esos los datos, el diagnóstico del Síndic de Comptes no puede ser más certero: “recurrente desequilibrio económico entre gastos e ingresos de explotación, motivado, entre otras causas, por una desproporcionada relación entre los aprovisionamientos y los gastos de personal y la cifra de negocios”.

La aportación de la Generalitat compensó las cuentas del ente desde los primeros años, cubriendo las pérdidas totalmente o en gran parte hasta 1995, en el que el desfase fue de 16 millones. Pero desde ese ejercicio, con el nuevo rumbo impreso por el PP, las pérdidas no cubiertas dispararon su crecimiento, superando pronto a la aportación del Consell. Los 28 millones de 1996 y 1997 se convirtieron en 47 en 1998 y alcanzaron 69 en 1999. Este fue el año en el que Eduardo Zaplana, entonces presidente del Consell, cambió la ley para que el ente pudiera endeudarse por sí mismo y no tuviera que asumirlas la Generalitat. En ese momento, RTVV intensificó su vulnerabilidad ante la quiebra.

El informe de la entidad fiscalizadora del año 2000 ya refleja con esta crudeza la quiebra del ente: “A consecuencia de las pérdidas acumuladas en TVV y RAV (Ràdio Autonomia Valenciana) y de la insuficiencia de las aportaciones de fondos de la Generalitat Valenciana, el patrimonio neto de ambas sociedades presenta un saldo inferior a la mitad del capital social”. El Síndic instó a los administradores a adoptar las medidas previstas en la normativa mercantil vigente para reequilibrar la situación, y también a adoptar “un mayor rigor en la gestión del gasto y en el consiguiente control presupuestario, especialmente en gastos de programas y de personal”. Es evidente que las recomendaciones del órgano fiscalizador cayeron en saco roto y las pérdidas no cubiertas no pararon de crecer durante los siguientes 10 años hasta alcanzar la actual deuda de 1.200 millones, pese a las recriminaciones del Síndic sobre el “incumplimiento de la legalidad en temas tan importantes como personal, contratación o compras de aprovisionamientos”.

Hacienda y la policía acreditan ante dos jueces la financiación ilegal del PP

  • Los magistrados Ruz y Ceres reciben nuevos informes sobre la trama corrupta. El dinero opaco de empresas acabó pagando mítines de Aguirre, Camps y Rajoy

El círculo no está todavía cerrado. Pero el Ministerio de Hacienda y la policía están encajando las piezas del complicado puzle de la supuesta financiación ilegal del PP, aquella que, según los indicios, sirvió entre 2007 y 2008 para pagar actos electorales del ahora presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de la entonces y aún presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y del que fuera presidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps.

El análisis de la contabilidad de las sociedades de la trama y la del propio PP está estrechando el círculo de la investigación ordenada por los jueces de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, y del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana José Ceres, que instruyen la causa Gürtel.

Hacienda y la policía han enviado en las últimas semanas a los jueces informes que apuntalan este desvío irregular de fondos al PP. Y se basa en dos ámbitos. Por un lado, la propia red corrupta que dirigía Francisco Correa, gran beneficiaria (directa o indirectamente) de adjudicaciones no siempre regulares y que compensó con dinero o regalos a sus aliados políticos. Por otra parte, la misma trama aprovechó a otros beneficiarios de concesiones y contratos de la Administración pública para cobrarles las deudas que el propio PP adquirió con la red Gürtel por prestación de servicios y organización de eventos.

Lo que aún no se ha definido es si fue la propia trama la que exigió a los empresarios que saldaran las deudas del PP o fue el partido el que señaló que eran estos a quienes se debían cobrar esos pagos. O es que los límites entre unos y otros se disipaban ya que, tal como aseguró el exconcejal que denunció el caso, “Correa era el séptimo hombre con más poder en el Partido Popular”.


Una de esas empresas que supuestamente financió al PP aparece, además, como cobradora de facturas por un importe de 600.000 euros a un Ayuntamiento popular, no solo sin mediar contrato ni adjudicación sino que los servicios que dice haber prestado no se han certificado. De los informes que hasta ahora se han aportado a la causa, la investigación sostiene que en el año 2007, el PP de la Comunidad Valenciana ocultó al fisco gastos por importe de 2,5 millones de euros y que, además, hay “terceras personas” que habrían pagado, a través de la empresa Orange Market (filial de Gürtel en Valencia), actos electorales de esta formación.

Los documentos indican también que el importe de los servicios prestados por la trama a lo largo de 2008 en decenas de actos electorales del PP se eleva a 1,7 millones de euros. Sin embargo, la firma Orange Market solo cobró a la formación 612.322 euros, es decir, un poco más de la tercera parte.

En el caso de Madrid, la evaluación de la contabilidad de las sociedades de la trama topó con que la fundación Fundescam emitió a la red corrupta facturas de trabajos en los que “el cliente real era el Partido Popular”. Esta es una fundación del PP de Madrid que se alimentaba de las donaciones de empresarios privados que acabaron financiando campañas electorales. La detección de este desvío de dinero cayó en saco roto ya que el posible delito había prescrito pero, ante las evidencias, el juez ordenó la revisión de las cuentas en 2007 y 2008, años en los que se celebraron varias elecciones, y ante la posibilidad de que se hubiera repetido el mismo modus operandi con delitos que no habrían prescrito.

Han pasado tres años desde que se inició la investigación de los manejos de la más extendida trama de corrupción, la red Gürtel. Respecto al PP valenciano, la policía, hasta ahora, había presentado informes que indican que una de las sociedades a las que se acusa de financiar ilegalmente al PP, Facsa, pagó al partido hasta 470.000 euros, a través de las firmas Orange Market y de Easy Concept, entre 2006 y 2007.

La investigación atribuye a otro de los empresarios imputados, Enrique Ortiz, el pago de 300.000 euros. Los últimos informes señalan que los pagos del resto de empresas acusadas de financiar ilegalmente al partido de los populares valencianos son Sedesa, con una aportación de 150.684 euros; Grupo Vallalba, con 199.520 euros, y Lubasa, con 110.200 euros.

A todas ellas hay que unir la sociedad Piaf, ahora en concurso de acreedores, que podría haber abonado 27.000 euros para gastos del Partido Popular. Sin embargo, a esta firma se le atribuye otra operación irregular de mayor calado ya que facturó al Ayuntamiento de Vila-real un total de 600.000 euros por trabajos que según los departamentos y funcionarios responsables de dichos departamentos para los que se trabajó, no se realizaron. Esta empresa, además, fue concesionaria del Ayuntamiento de Castellón, al que facturó, durante siete años, 19 millones de euros por servicios y obras realizados al margen de los contratos, sin que hubiera una consignación presupuestaria para ello, ni fiscalización previa, ni un procedimiento de contratación reglado.

Entre los primeros informes remitidos a los jueces, figuraba uno de los elaborados por la brigada antiblanqueo del Cuerpo Nacional de Policía que indica que estas sociedades lograron cerca de 800 millones de euros en contratos solo del Gobierno valenciano que presidía el popular Francisco Camps en concursos a los que se presentaron solos o junto a otras empresas.

12 junio 2012

El problema no son los mercados financieros


Vicenç Navarro ha sido Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Barcelona. Actualmente es Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Pompeu Fabra (Barcelona, España). Es también profesor de Políticas Públicas en The Johns Hopkins University (Baltimore, EEUU) donde ha impartido docencia durante 35 años. Dirige el Programa en Políticas Públicas y Sociales patrocinado conjuntamente por la Universidad Pompeu Fabra y The Johns Hopkins University. Dirige también el Observatorio Social de España


Una de las conceptualizaciones de la realidad económica que está más generalizada en la cultura mediática y política del país, incluyendo en amplios sectores de las izquierdas, es la de dividir el panorama político existente hoy en el mundo entre las derechas, a las cuales se les asume estar a favor de los mercados y en contra de las intervenciones de los Estados, y las izquierdas, que están más a favor del Estado y de su intervencionismo que a favor de los mercados. Según tal interpretación, el punto divisorio del espectro político es cómo las fuerzas políticas perciben al Estado. Las derechas ven al Estado, como decía el presidente Reagan, el gurú político de los neoliberales, como “el problema”, mientras que las izquierdas lo ven como “la solución”.
Este análisis de la realidad aparece ahora en la versión de la crisis percibida por amplios sectores de las izquierdas, que la ven causada por los mercados financieros. Así, autor tras autor subrayan la centralidad de los mercados financieros como los responsables de la situación actual. En realidad, existe casi un consenso entre autores de derecha y autores de izquierda, que tales mercados financieros son los que configuran el orden internacional. La única diferencia entre ellos es que mientras los primeros, las derechas, lo celebran (atribuyéndoles haber traído un gran progreso al mundo en los últimos quince años), los segundos, las izquierdas, lo lamentan (considerándoles responsables de la crisis). Pero por lo demás, los dos espectros políticos –derechas e izquierdas- parecen coincidir: los nuevos amos del mundo son los mercados financieros. En esta interpretación, los Estados casi han desaparecido. Y el intento de las izquierdas es ahora recuperarlo.
El problema con tal consenso es que es profundamente erróneo. Y es fácil de demostrarlo. Comencemos por lo que pasó durante el gobierno Reagan de EEUU, supuestamente el gobierno más neoliberal que aquel Estado haya tenido, aunque los datos muestran una situación muy diferente. En realidad, la Administración Reagan fue una de las más intervencionistas que EEUU haya tenido. El gasto público del gobierno federal aumentó considerablemente (a través, predominantemente, del gasto militar) y los impuestos (aunque bajaron para el 10% de renta superior del país) subieron para la gran mayoría de la población, siendo tal gobierno el que subió los impuestos de manera más acentuada en tiempos de paz en aquel país. Tales datos hablan por sí mismos. La Administración Reagan fue claramente intervencionista, aumentando considerablemente su sector público. Disminuyó el gasto público social, pero aumentó muy espectacularmente el gasto militar (como bien dijo el Secretario de Defensa, Caspar W. Weinberger, EEUU desarrolló la política industrial más avanzada de los países de la OCDE, a través de la inversión militar). Además bajó los impuestos de los ricos y de los súper ricos, pero los subió a todos los demás.
Las instituciones públicas del establishment europeo
Otro ejemplo es la crisis actual. Los Estados han gastado como nunca antes lo habían hecho a fin de salvar a la banca, tanto en EEUU como en la UE. Desde diciembre, el Banco Central Europeo, el BCE, se ha gastado la friolera cantidad de un billón de euros públicos ayudando a la banca (la mitad de ello a los bancos españoles e italianos). El BCE es Estado, es decir, es una autoridad pública, que es a la vez la que determina los intereses de la deuda pública. Estos intereses no los determinan los mercados financieros (repito, no los determinan los mercados financieros), sino el BCE. Cuando no compra la deuda pública, los intereses suben y cuando la compra, bajan. El BCE tiene el poder de controlar los intereses de la deuda pública. El hecho de que los intereses de tal deuda se hayan disparado no tiene nada que ver (repito, nada que ver) ni con el tamaño del déficit ni con el de la deuda pública, sino con el hecho de que el BCE no ha comprado desde hace ya tres meses deuda pública, y no la ha comprado a fin de forzar al gobierno español a “hacer los deberes” que son, según el BCE, la reducción de la protección social y de los salarios, siguiendo el proceso que mi amigo Noam Chomsky ha definido correctamente como la guerra de clases unidireccional del capital (hegemonizado por el capital financiero) contra el mundo del trabajo.
Hoy, el sistema financiero europeo está centrado en el capital financiero alemán, que se está beneficiando enormemente de la situación actual. Estamos viendo un flujo de capitales de la periferia (de los países llamados en los círculos anglosajones como GIPSI -Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia-) hacia el centro, que está descapitalizando la economía de estos últimos. Sólo en los últimos tres meses, 98.000 millones de euros han dejado España (equivalente a un 9% del PIB español), buscando lugares mas seguros (Financial Times – 06.01.12). Entre ellos está Alemania, cuyos bonos públicos del Estado se consideran segurísimos (con lo cual los bonos a diez años pagan unos intereses bajísimos de 1,56%). Existe una acumulación de capital en Alemania a costa de la descapitalización de los países GIPSI. Y todo ello se realiza a través de las políticas que la troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional) está imponiendo a los Estados, sin que haya existido ningún mandato popular para ello. (No es sorprendente, pues, que en la última encuesta Pew Global Attitudes sobre como la población de varios países de la UE valora la creación de la Eurozona, sólo en Alemania la mayoría de la población aprueba tal integración económica. En los países GIPSI la desaprobación es generalizada. Financial Times. 06.01.12).
Las políticas públicas del establishment europeo
Esta situación está contribuyendo también a una grave crisis del sistema bancario periférico (estimulado en España por el colapso de Bankia). De ahí que la troika esté ahora presionando para que se transfieran fondos del European Stability Mechanism –ESM- (que, por cierto, no ha sido todavía aprobado por los 17 países de la Eurozona, destinados en principio a apoyar a los Estados en situación difícil) a fin de ayudar a la banca, añadiéndose así más fondos de ayuda pública a estas instituciones bancarias. (En España, hasta este momento, la ayuda pública a la banca alcanza una cantidad equivalente al 10% del PIB español, ayuda que no ha significado el mejoramiento en la disponibilidad del crédito, una de las razones sociales de su existencia). Y aunque las izquierdas gobernantes en la UE han contribuido a esta situación (los gobiernos del canciller Schröder y el Primer Ministro Blair jugaron un papel clave en desarrollar este sistema de intervención pública para ayudar a la banca), han sido las derechas (Merkel-Sarkozy-Rajoy) las que han acentuado todavía más el intervencionismo público para favorecer intereses financieros particulares.
Todos estos datos muestran que el debate no debería ser sobre si Estado o no Estado, sino sobre el tipo de intervención del Estado y para el beneficio de quienes son estas intervenciones del Estado.
Hay que entender que hoy los Estados continúan jugando el papel clave en la configuración de la crisis. El Estado alemán, instrumento del capital financiero, está configurando, con la ayuda de los Estados periféricos (instrumentalizados por intereses financieros locales) cambios orientados hacia transformar la Europa Social en la Europa Neoliberal. Hablar de los mercados es un escapismo que pone el centro de la atención en los síntomas en lugar de las causas de la crisis actual, la guerra de clases unilateral. No es sólo la burguesía en contra de la clases trabajadora (aunque este conflicto continúa existiendo) sino el dominio por parte de una minoría (el capital, centrado en el capital financiero, en contra de la gran mayoría de la población). Y las minorías están entrelazadas en lo que Jeff Faux, el fundador del Economic Policy Institute de Washington, llamó en su día la alianza de las clases dominantes a nivel internacional. El problema es que tal alianza existe entre las élites gobernantes, pero no entre las clases populares.




06 junio 2012

Las universidades españolas ya son de las más caras de Europa


Un estudio del Observatorio del Sistema Universitario demuestra que los alumnos pagan entre el 19% y el 20% del coste de sus estudios. 


Estudiantes universitarios en la cafetería de una facultad madrileña. mónica patxot
Los universitarios españoles pagan, de media, entre el 19 % y el 20 % del coste de sus estudios. Se trata de uno de los precios más altos de la Unión Europa (UE), según un informe del Observatorio del Sistema Universitario. Con las excepciones de Portugal, Holanda, Italia, Irlanda y el Reino Unido, la posición del sistema universitario español se sitúa en la franja más alta, por lo que se refiere a lo que paga cada curso el estudiante, según el estudio.
El documento estima que el nivel de contribución de los estudiantes españoles es "alto" en términos comparativos con otros países de nuestra área cultural europea, especialmente teniendo en cuenta aspectos como la práctica inexistencia de becas-salario, el nivel "modesto" de las becas de estudio y su "limitada" cantidad.
Así, mientras en Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega, Suecia y la República Checa los estudios son gratuitos, en Francia un estudiante pagaba unos 300 dólares (240 €) en el curso 2008-2009, en Bélgica 580 (464 €), en Austria 853 (683 €) y en España, 1.038 (832 €), de media.
Por autonomías, los estudiantes catalanes contribuían con el 15,19% el citado curso a la financiación de la actividad docente, sin considerar tasas, un porcentaje bajo frente a otros territorios, como Andalucía (20,91 %), Asturias (21,66 %), Balears (24,65 %), Castilla-León (20,15 %), Extremadura (29,92 %), Madrid (22,71 %) y Murcia (26 %). En la franja baja estaban en el curso 2008-2009 también Aragón (18,11 %), Canarias (18,42 %), Cantabria (16,17 %), País Valencià (16,76 %), Galicia (18,91 %), Navarra (18,47 %), País Vasco (17,02 %) y La Rioja (17,11 %).

El informe, que ha tomado datos publicados por la OCDE, ha sido presentado hoy en la Universidad de Barcelona (UB) por su coordinadora, la profesora de Matemática Aplicada de la Universidad Politécnica de Catalunya (UPC) Vera Sacristán, y por el doctor en Salud Pública por la John Hopkins University y profesor de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), Joan Benach, además del rector de la UB, Dídac Ramírez.
Ramírez ha indicado que presentará las conclusiones de este informe en la reunión extraordinaria de mañana del Consejo de Universidades, en la que se abordará el incremento de precios de las tasas universitarias, contemplado en el Real Decreto Ley 14/2012 aprobado por el Gobierno del PP en abril. Esta norma, ha considerado Sacristán, comportará un cambio en profundidad del sistema actual de fijación de precios y, por primera vez, remite los precios a "los costes de prestación de servicios", unos costes que, ha añadido, no están determinados con precisión ni tampoco de manera homogénea en España, ya que no existe una contabilidad analítica.
A juicio de los autores del informe, si el estudiante ya cubre actualmente casi el 20 % de los precios de sus estudios y el decreto ley admite cualquier valor de incremento entre el 15% y el 25%, "su aplicación permitiría una reducción de precios". "Pero parece más realista situarse en la hipótesis del mantenimiento del aumento de precios de los últimos años, con lo que se prevé un incremento de hasta el 66 % respecto del curso 2011-2012", indican.
Este es el primer informe elaborado por el Observatorio del Sistema Universitario, una plataforma independiente de investigación, análisis y debate compuesta por profesores y estudiantes.
ESTA ES OTRA DE LAS PERLAS QUE NOS HA IMPUESTO POR REAL DECRETO EL SR. RAJOY SIN NEGOCIAR CON LAS PARTES IMPLICADAS.
ESTÁ CLARO QUE LA DERECHA DE ESTE PAÍS, NUNCA A QUERIDO QUE LOS HIJOS DE LOS TRABAJADORES ACUDIERAN A LA UNIVERSIDAD CON SUS HIJOS, ELLOS SIEMPRE HAN CONSIDERADO QUE EL FORMARSE Y ESTUDIAR UNA CARRERA SOLAMENTE ERA PRIVILEGIO DE ELLOS Y QUE LOS TRABAJADORES CONTRA MÁS IGNORANTE FUERAN MÁS DÓCILES Y FÁCILES DE MANEJAR.

Los ciudadanos ven la situación de la economía peor que nunca

El último barómetro del CIS revela que el 72% de los encuestados cree que Rajoy no mejorará la coyuntura económica en un año.


El 90% de los ciudadanos cree que, en la actualidad, la situación económica general de España es mala o muy mala, una cifra que supone el mayor porcentaje en la serie histórica de esta encuesta, informa Efe. Asimismo, el 72,7% no confía en que las reformas que está emprendiendo el Ejecutivo tengan recorrido a corto plazo, pues considera que la coyuntura económica será igual o irá a peor dentro de un año. Con la vista puesta en el pasado, el 93,7% también considera que la situación de la economía es igual o peor que hace un año. 
Estas son algunas de las conclusiones que arroja el Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente a mayo de 2012 y que se ha hecho público hoy. La encuesta se elaboró entre los días 3 y 11 de mayo, un espacio de tiempo marcado por la nacionalización de Bankia, las tensiones en los mercados y el repunte de la prima de riesgo. 
Los ciudadanos también se muestran muy críticos con la situación política de España. Así, el 64,8% considera que es mala o muy mala, frente a un 24,9% que cree que es regular y un 5,6% que la estima buena o muy buena. Asimismo, el 82,4% determina que es peor que hace un año. Tampoco hay valoraciones optimistas de cara al futuro, pues el 70,6% piensa que la situación política será, dentro de 12 meses, igual o peor de lo que es ahora.
Tras el paro, el primer problema para el 81,7% de los españoles, y los problemas económicos, citados por el 51% de los encuestados, la clase política aparece como la tercera preocupación de los ciudadanos. Al menos, así lo considera el 22,5% de los ciudadanos, una cifra que está 4,4 puntos por encima del resultado obtenido en el barómetro de abril.
En este sondeo, la sanidad pasa a ser el cuarto problema para los ciudadanos. Lo citan el 10,6% de los encuestados, lo que hace que esta preocupación se coloque por delante de la corrupción y el fraude, al que alude el 9,3% de los consultados.
La educación (7,3%) continúa en sexto lugar,  seguida de la inmigración (6,2%) y los recortes, que son citados por el 5,1% de las personas consultadas. 

"LOS ESPAÑOLES RECONOCEN LA INCAPACIDAD DEL GOBIERNO"

La secretaria de política económica del PSOE, Inmaculada Rodríguez-Piñero, ha asegurado que los resultados del barómetro del CIS demuestran que "los españoles reconocen la incapacidad del Gobierno para sacar a España de la crisis y que el Ejecutivo de Rajoy no es capaz de ofrecer ni presente, ni futuro a los ciudadanos de nuestro país".
En su opinión, la encuesta deja claras tres evidencias: "que nunca hasta ahora los españoles calificaban tan negativamente la situación económica del país, que la mayoría de la gente reconoce que estamos peor que hace un año, y, lo que es peor, que mayoritariamente se cree que dentro de un año aún estaremos peor".

03 junio 2012

Las colas de la pobreza se alargan



  • El fuerte crecimiento de valencianos que no tienen ni para la alimentación básica dispara las alarmas
Largas colas de ciudadanos se forman horas antes de la apertura del Banco de los Pobres de Valencia (calle de Santa Cruz de Tenerife) para recibir alimentos básicos.

Una jubilada cuenta entre sollozos que come todos los días gracias a la caridad. No se lo ha dicho a sus tres hijos parados, porque reparte su pensión de 540 euros entre ellos. Un matrimonio tenía una empresa de alquiler de maquinaria para obra pública. Con ella se hizo un tramo del AVE. Ahora guardan cola para recibir arroz, aceite y leche. Él, autónomo, no cobra nada. Ella, 426 euros de la renta activa de inserción. Tienen cinco hijos.
Ellos pertenecen a los 200.000 hogares de la Comunidad Valenciana en que todos sus miembros están en paro. Los indicadores asustan. Una de cada cuatro familias valencianas está bajo el umbral de la pobreza (renta mensual inferior a 627 euros). Uno de cada tres ancianos vive en la miseria. La gente forma colas, que crecen y se multiplican, para recibir alimentos de primera necesidad. Ya no tienen por qué ser mayoritariamente inmigrantes, como antes de la crisis. El 23% de las personas que en 2007 atendió Cáritas en Valencia era española; el pasado año esa cifra se elevó al 40%. Y la escalada continúa. La pobreza se ha extendido y acosa a los que antes pertenecían a la clase media, a mayores que no tenían cargas, a parejas con niños que trabajaban, a los jóvenes preparados. Como la enfermera veterinaria que vivía sola con sus tres gatos. Se quedó sin trabajo y ha vuelto a la casa de sus padres pensionistas. También ella hace cola para llevar algo al hogar.
Junto a los ancianos y los inmigrantes, los jóvenes valencianos son los más castigados por la crisis. Uno de cada tres (258.000) está en riesgo de pobreza, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), y la recesión ha duplicado las penurias de un colectivo que sobrevive, en buena parte, gracias al colchón familiar.
Hace tiempo que las organizaciones asistenciales e instituciones benéficas levantan la voz de alarma. Pero el problema se ha recrudecido en los últimos meses. La constante destrucción de trabajo y el fin de las prestaciones por desempleo han provocado un notable aumento de personas que han de echar mano de la ayuda social.
La Casa de la Caridad de Valencia ha repartido en el primer trimestre de este año un 9,5% más de raciones que en el mismo periodo de 2011, alcanzando su récord. En ese mismo periodo, la Encuesta de Población Activa (EPA) de finales de marzo refleja un incremento del 5,2% de los hogares valencianos con todos sus miembros en paro. El paro creció dos puntos hasta llegar al 27,3% en ese intervalo. La espiral de datos, a veces tan fríos, encuentra su correlato inmediato en el drama que se vive en las calles.
Para Cruz Roja, la situación es de “emergencia”. Ha lanzado una campaña para paliar la “extrema vulnerabilidad” con entrega de comida básica, paquetes de higiene e incluso ayudas para pagar el recibo de la luz, el material escolar o los medicamentos.
REFLEXIÓN:
ESTO QUE VEIS EN LA FOTO DE ARRIBA NO ESTA PASANDO EN NINGÚN PAÍS DEL MAL LLAMADO TERCER MUNDO, ESTO ESTÁ PASANDO POR DESGRACIA EN NUESTRA COMUNIDAD, UNA COMUNIDAD QUE HASTA NO HACE MUCHO EL SR. CAMPS (el de los trajes) NOS DECÍA  QUE ERAMOS UN REFERENTE MUNDIAL EN CASI TODO. Y AHORA Y GRACIAS A  SU MALA GESTIÓN Y A LA DE SU PARTIDO SOMOS UN REFERENTE MUNDIAL EN DEUDAS,  PARO Y POBREZA.
TRAS 17 AÑOS DE GOBIERNO DEL PARTIDO POPULAR NUESTRA COMUNIDAD ESTÁ A LA COLA EN TODO, EN SANIDAD, EN EDUCACIÓN, EN SERVICIOS SOCIALES, ADEMÁS HAN SAQUEADO Y UTILIZANDO PARA SUS DERROCHES, CAPRICHOS Y GRANDES EVENTOS RUINOSOS  LAS CAJAS DE AHORRO Y BANCOS VALENCIANOS HASTA QUEBRARLAS. HAN MAL VENDIDO PROYECTOS COMO TERRA MÍTICA QUE NOS COSTÓ 375 MILLONES DE EUROS  POR 65 MILLONES DE EUROS, LA CIUDAD DE LA LUZ ES UNA RUINA QUE NO SE PUEDE MANTENER POR MUCHO TIEMPO, HAN CONSTRUIDO AEROPUERTOS SIN AVIONES, SEGUIMOS MANTENIENDO LA FORMULA I QUE NOS CUESTA 35 MILLONES DE EUROS AL AÑO, Y CERRAMOS LAS URGENCIA EN LOS CENTROS DE SALUD, HAN PAGADO A ARQUITECTOS RENOMBRADOS COMO CALATRAVA MILLONES DE EUROS POR PROYECTOS QUE NO SE HAN REALIZADO Y UN LARGO ETC. QUE SERÍA IMPOSIBLES DE ENUMERAR AQUÍ, EN DEFINITIVA ESTE ES EL TRISTE BALANCE DE UN GOBIERNO QUE HA SIDO INCAPAZ DE LLEVAR A ADELANTE NUESTRA COMUNIDAD. HAN GOBERNADO DERROCHANDO Y SAQUEANDO EL DINERO DE LOS VALENCIANOS EN PLENA BONANZA ECONÓMICA Y CUANDO HAN LLEGADO LAS VACAS FLACAS NOS ENCONTRAMOS EN LAS MÁS ABSOLUTA RUINA DEBIDO A LA MALA GESTIÓN Y EL SAQUEO DE LAS ARCAS PÚBLICAS.