30 agosto 2012

Rouco Varela ni es cristiano, ni tiene vergüenza


El presidente de la Conferencia Episcopal ha demostrado no tener ni un ápice de ética. Todavía no se ha pronunciado sobre los delincuentes que provocaron la crisis ni sobre los que la estamos sufriendo.

La posición de la Iglesia católica española y de sus representantes es indignante. No los hemos visto en una manifestación, en una protesta o haciendo unas declaraciones, desde sus sillones de terciopelo rojo en su sede de la calle Añastro, diciendo qué piensan de  la actual crisis económica.
No han sido capaces de salir a decir a los españoles que son unos sinvergüenzas y unos amorales los que provocaron esta crisis, los que se beneficiaron y se benefician de ella, los que especulan con el mal ajeno, los que regatean 400 euros a los que nada tienen.

No pueden decirnos que ellos no van de manifestaciones habitualmente ya que todavía los recordamos con gorrito rojo recorriendo las calles de Madrid junto a la dirección del PP para protestar por la ley de plazos del aborto, llamando a los socialistas  “asesinos”.

También recordamos imágenes de su portavoz defendiendo las clases de religión, la subvención a los colegios religiosos o a los hospitales regentados por monjas.

Pero no tienen nada que decir de las personas que son desahuciadas por los bancos, de los que están en paro, de los pensionistas  que  repagan sus medicamentos, de los dependientes que ya no reciben ayudas. Nada. Por lo visto,  no tienen nada que decir.

Si la base de sus creencias más íntimas es el Evangelio, pueden estar seguros de que se han olvidado de él. Que su meta es tener poder y dinero, es obvio. Poder para manipular mentes y dinero para gobernar el mundo. Y eso lo han conseguido.

Lo que les pueda pasar al resto de los humanos les importa un comino. Obviamente cuando hago esta afirmación excluyo a los cristianos de base, pero desgraciadamente éstos también han sido eclipsados por el poder de la Conferencia Episcopal. Deberían dejarse ver más.

La Iglesia tiene más poder que nunca. Gozan de un gobierno con mayoría absoluta a su servicio. Desde el ministro de Educación, Wert, a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, a la alcaldesa Botella o el ministro Gallardón están a sus pies.

Unos subvencionando los colegios del Opus Dei aunque separen niños de niñas e incumplan sentencias del Supremo. Otros derogando la ley del aborto u otras como Lola Cospedal, vestida con peineta y mantilla, paseándose por las calles de Toledo.

Y si no que se lo pregunten a los del colegio Alborada de Alcalá de Henares en donde se ha podido edificar un colegio del Opus Dei que separa por sexos gracias a la parcela de 24 mil metros cuadrados que les cedió Esperanza Aguirre. Como muestra un botón.

La íntima unión de la Iglesia y sus corrientes (Opus Dei o Legionarios de Cristo) y el Partido Popular hace que todos sean ejecutores de las mismas injusticias y amoralidades, sin olvidar la proximidad de varios ministros y ministras a estas organizaciones.

Y que no intenten manipularnos diciéndonos que ellos colaboran con los más vulnerables a través de Cáritas.  Eso es mentira. Dicha organización recibe el 35% de donativos privados, un 18% de Comunidades  Autónomas, un 3´69% de Bancos y Cajas de Ahorros, un 8´52% de la Administración local. La iglesia o la Conferencia Episcopal no aparecen. Lo más parecido son: organismos diocesanos con un 0´76% y fondo diocesano con un 0´15%.

Por lo tanto que no se pongan medallas porque no tienen derecho a ello. De las personas que trabajan en Cáritas, alrededor de 65.000, un 77% son laicos y un 4´3% son sacerdotes o religiosos.

Rouco Varela se ha deslenguado demasiado últimamente con Cáritas afirmando que si la Iglesia tenía que pagar el IBI, como demandamos muchos ciudadanos, eso “repercutiría” en Cáritas. Eso no es verdad. Si la Iglesia paga el IBI algún día es simplemente por justicia porque no son ni más ni menos que cualquier ciudadano.

Si un ciudadano trabaja con dinero negro se le puede caer el pelo ante Hacienda pero ¿acaso no es dinero negro todo lo que recibe la Iglesia de donaciones y  cepillos? ¿Qué pasa con esos fondos?
La base de su forma de actuar es la mentira y el método para que ésta no se descubra: la confusión.

Así tenemos a la ministra de Trabajo, Fátima Báñez, vendiéndonos la moto de que ahora el gobierno que es bueno y caritativo dará 450 € (o sea 50 € más) a aquellos padres de familia sin subsidio de desempleo y con dos hijos. Con ese aumento tengan la seguridad que no tendrán ni para pipas.

Eso sí, a cambio se lo quitarán a esa pandilla de vagos que no encuentran empleo antes de 30 días o a los hijos que vuelvan al hogar familiar.

Esta señora debe pensar que todas las familias son como la suya que poseen: seis viviendas, un solar, dos fincas de secano, además de 326.884 euros suscritos en bonos del Estado y diversas participaciones en tres compañías multinacionales.

¡Ah! Y por si no saben la última se la cuento: Montoro ha regalado una media de cien euros a los funcionarios (no a los laborales o interinos) con la intención de calmarles ante las próximas movilizaciones.  Ayer hizo las transferencias.

Veremos si en las próximas protestas están los obispos y los funcionarios… ¡estaremos atentos!

Mercè Rivas Torres es periodista y escritora

23 agosto 2012

Cómo el PP arruinó Canal 9

  • Radiotelevisión valenciana, con una deuda de 1.300 millones, despide a 1.295 empleados y externaliza programas

Trabajadores de RTVV manifestándose en defensa de sus puestos de trabajo
El entonces presidente de la Generalitat Valenciana Eduardo Zaplana, del PP, declaró en mayo de 1996 en una entrevista que “la televisión es el último bastión en el que están resistiendo los socialistas”. También formuló un deseo: “Es más, quiero privatizarla en cuanto se apruebe la ley correspondiente”. No lo consiguió, aunque parece ser que su objetivo se va a cumplir 16 años después, ya que el ahora presidente Alberto Fabra ha decidido que Ràdio Televisió Valenciana (RTVV) externalice prácticamente toda su producción.

El propósito de Zaplana de controlar Canal 9 y laminar a aquella plantilla pretendidamente hostil lo consiguió el PP con la estrategia de duplicar la cifra de empleados y el gasto sin control. El resultado es la ruina de la televisión valenciana, con una deuda de 1.309 millones. Dinero a espuertas y recursos humanos generosos (pero infrautilizados) no han impedido que la audiencia haya caído al 4,2%. Los abocados a pagar aquel banquete serán los 1.295 trabajadores que se irán a la calle, el 76% de la plantilla.

El periodista José Manuel Alcañiz, que tras años de trabajar en prensa y televisión aprobó con el número 1 la oposición con la que Canal 9 contrató en 1989 a sus primeros 32 periodistas, fue director de informativos de fin de semana los primeros años. Luego, ha sido víctima del ostracismo impuesto y testigo durante 16 años del despilfarro. “A mí me pusieron a hacer desfiles de moda, todos los periodistas fuimos apartados”, explica Alcañiz, “y a todos los que ficharon a dedo con contratos de lanzamiento de primera actividad por la creación de Punt 2 los pasaron a la primera”.

La depuración de los profesionales disparó la plantilla. De 650 trabajadores en 1995 se pasó a 1.800 en 2010. La deuda siguió un camino peor: pasó de 30 millones en 1995 a 1.309 al final de 2011. Se ha multiplicado por 40. La agonía ha sido larga desde entonces.

Con una masa salarial insoportable, una deuda disparada y una audiencia por los suelos, el expediente de regulación de empleo (ERE) resultaba inevitable. El actual director general de RTVV, José López Jaraba, que llegó al cargo de la mano de Francisco Camps, no ha querido explicar a EL PAÍS cómo se va a realizar el despido de 1.295 trabajadores, cuál va a ser el criterio por el que continuarán 400 ni cómo será el proceso de externalización por el que se irán a la calle 127 cámaras que trabajan en televisión, y todos los técnicos de sonido de Ràdio 9. López Jaraba se remite al comunicado oficial, en el que se asegura que “la medida obedece a la imposibilidad de soportar financieramente la actual estructura empresarial”. Es quizá la forma de reconocer el fracaso en la gestión.

El ente público nació en 1989, con “la promoción y protección de la lengua propia de la Comunidad Valenciana” como principal cometido. Juli Esteve, coordinador de los servicios informativos desde la inauguración hasta la llegada del PP, asegura que fue importante ver, como símbolo, a alguien informando en valenciano con la Casa Blanca de fondo. Y cree que “había normalidad informativa”, puesto que se podía dar noticias sin problemas sobre los GAL o sobre Roldán, entonces las bestias negras para el PSOE.

Recuerda que, en unos años en los que RTVV no estaba autorizada a endeudarse (lo hizo ya con el PP), “se llevaba mucho cuidado en la gestión del dinero, porque era público”. Incluso explica que en la Guerra del Golfo apostaron por enviar durante tres meses equipos a cinco países. Se sintieron orgullosos pero costó 300 millones de pesetas (menos de dos millones de euros) y casi les pareció un derroche.

Al parecer, Amadeu Fabregat, director en tiempos del presidente socialista Joan Lerma, dejaba hacer. Aunque el modelo que implantó, en el que solo algunas películas se doblaban al valenciano, y se emitieron programas de entretenimiento de cuestionable estética, también recibió sus críticas.

Un trabajador que prefiere no dar su nombre cuenta que ya antes de ganar el PP, en la campaña electoral de 1995, comenzó el acoso: Zaplana exigía que los únicos actos de su partido fueran los suyos como candidato autonómico: “Se cogió un cabreo enorme cuando salió un acto de Rita Barberá”. Y añade que incluso se exigió que las cámaras solo recogiesen su perfil bueno, medida que ya como presidente fue norma en la casa, hecho denunciado por el Comité de Redacción. Ya con el PP en el poder, “Canal 9 se convirtió en una extensión del gabinete de Presidencia”, explica Alcañiz. Y los costes empezaron a dispararse. La Sindicatura de Comptes cuestionó los precios pagados por derechos deportivos, con los que se perdía dinero año tras año. A través de RTVV se ha llegado, incluso, a financiar los clubes de fútbol valencianos, a los que se dio el doble de dinero de lo que costaban en el mercado sus derechos de retransmisión.

Cuando Francisco Camps llegó a la presidencia de la Generalitat en 2003 apenas cambió nada. En su lucha con los zaplanistas, nombró personas de su confianza y puso en 2004 en la dirección de RTVV a Pedro García, que fue secretario autonómico de Comunicación con Zaplana pero mudó al campismo sin dificultad. El trasvase de personas del Consell a RTVV fue frecuente. Sucedió con directivos como Jesús Sánchez Carrascosa, Pedro García y Nuria Romeral, la actual directora de Ràdio 9. Pero también ocurrió en sentido contrario, como con Lola Johnson, que de directora de Canal 9 pasó a ser consejera de Cultura y hasta fue portavoz del Consell. Movimientos que son un indicador del control ejercido a distancia durante 16 años desde la presidencia de la Generalitat.

En tiempos de Camps, los informativos se convirtieron en el escaparate idílico de una Comunidad Valenciana pionera en casi todo y en el azote del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, con el derogado trasvase del Ebro como principal ariete. Era difícil que saliera la oposición en los informativos, y casi nunca se informaba de los casos de corrupción que afectaban al PP. De hecho, alguien que solo viera Notìcies 9 prácticamente no se hubiera enterado de la imputación de Camps por su relación con la trama Gürtel hasta que un jurado popular le absolvió del delito de cohecho impropio.

Mientras, los sindicatos apuntan que el desprestigio y la ruina económica han sido buscados: la excusa perfecta para la privatización. El presidente del comité de empresa, Vicent Mifsud, asegura que los 54 millones de euros que RTVV quiere ahorrarse con los despidos se lo gastarán “a través de productoras, que contratarán a trabajadores precarizados, y la diferencia se la llevarán empresas privadas, amigos del PP”.

17 agosto 2012

Medicamentos sin financiación pública a partir del 1 de septiembre

  • A partir de septiembre habrá que pagar íntegramente medicamentos tan populares como Almax, Fortasec, Voltaren o Mucosan
  •  97 seguirán estando financiados para tratar enfermedades graves o crónicas
  • Listado completo


El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica hoy la lista de 417 medicamentos que, a partir del 1 de septiembre, dejarán de estar financiados por la Seguridad Social, la inmensa mayoría de ellos por estar indicados para el tratamiento de "síntomas menores". Sin embargo, 97 de ellos mantendrán la financiación para tratar enfermedades graves o crónicas.

Los ciudadanos deberán abonar íntegramente el precio de fármacos para cuestiones como irritación de la piel, tos, diarrea o estreñimiento, lo que permitirá un ahorro que la ministra de Sanidad, Ana Mato, cifró en 458 millones de euros a finales de junio.

Aunque inicialmente estaba previsto que esta exclusión de medicamentos de la financiación pública entrara en vigor a primeros de agosto, finalmente Sanidad anunció que sería el 1 de septiembre el momento en el que los usuarios tendrán que empezar a pagar por ellos. También entonces se cifró en 426 los medicamentos que quedarían fuera de la Seguridad Social, pero el BOE detalla por el momento 417 y esa lista se revisará de forma periódica.

Desde septiembre los pacientes deberán pagar por medicamentos tan populares como Almax (antiácido), Emportal, Duphalac o Plantago (laxantes), Fortasec (antidiarreico) y pomadas para aliviar el dolor causado por la artritis (Fastum, Calmatel, Movilisin), o para el tratamiento de afecciones inflamatorias como Zenavan. También deberán abonar medicamentos para la tos como Mucosan o Pectox, y para el tratamiento de los síntomas de la rinitis alérgica, como Rinomax, además de la acetilcisteína para patologías neumológicas, entre otros.

No obstante, la resolución de la Dirección General de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia que publica hoy el BOE contempla excepciones y, así, algunos de los medicamentos incluidos en la lista seguirán teniendo financiación pública cuando sean indicados para patologías concretas, como por ejemplo para pacientes oncológicos.

Los formadores de volumen se mantendrán financiados para pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, colon irritable y diverticulosis.

Los laxantes osmóticos se financiarán para casos de encefalopatía portosistémica y paraplejia.

Los antagonistas del receptor opioide periférico estarán financiados para pacientes de cáncer.

Otros vasodilatadores periféricos conservarán la financiación en casos de claudicación intermitente.

Alcaloides del opio y derivados se mantendrán para pacientes con cáncer que sufran tos persistente.

Otros oftalmológicos estarán financiados en casos de síndrome de Sjögren.

Pero a pesar de esta exclusión de la financiación de más de 400 fármacos, todos los que están incluidos en la lista se pueden y se deben seguir recetando cuando el médico lo considere apropiado, aunque el paciente tendrá que abonar su coste íntegro.

Con esta revisión, según la ministra de Sanidad, Ana Mato, "se dejan de financiar medicamentos no esenciales y así se asegura el acceso a todos los fármacos necesarios para las enfermedades que ponen en peligro la vida de los ciudadanos, sin importar su coste". Sanidad ha subrayado hoy en un comunicado que España se mantiene como uno de los países europeos con más fármacos financiados y que, junto con Francia e Italia, es el único que supera los 10.000 medicamentos con cargo a fondos públicos; en concreto más de 18.000.

La medida, sin embargo, no convence a todos. Andalucía y País Vasco han criticado la falta de consenso con la que se ha elaborado el listado de fármacos. También los farmacéuticos y los médicos están disgustados por la forma en que se han seleccionado los medicamentos, sin consenso, sin consultar a las sociedades médicas y científicas. Sanidad asegura haber tenido en cuenta para la selección elementos como que estos productos están indicados para "síntomas menores", que son fármacos que comparten principio activo con otros que se venden sin receta, que se consideran "publicitarios" en el entorno europeo.

Los socialistas consideran que medidas como el copago sanitario y el medicamentazo no conseguirán los ahorros previstos y supondrán más recortes. Del mismo modo opinan sindicatos como FSS-CCOO, FSP-UGT, SATSE y CSI-F, que consideran que con la exclusión de fármacos de la financiación pública "no se ahorrará", sino que "se generará más gasto" a la sociedad. Y de "injusta" califican la medida diversas organizaciones de consumidores. A su juicio, afecta siempre "a los sectores más desfavorecidos" y "continúa un proceso de desmantelamiento de la sanidad pública".

30 julio 2012

Rajoy prepara un agosto tenso y en fase de emergencia

  • Se convocan tres Consejos de Ministros y todo el Gobierno debe estar cerca de Madrid

Esta misma semana, en la única aparición pública que ha tenido, el lunes, un Mariano Rajoy en tono bajísimo apuntaba indirectamente el tipo de mes de agosto que le espera. Estaba en
La Moncloa rodeado de deportistas, los atletas que compiten en Londres 2012, y les dijo: “Mucha gente os sigue, sobre todo ahora en verano, cuando muchos, por suerte para ellos, pueden descansar y ver deporte”. Él, un gran aficionado, claramente hablaba con una especie de envidia. La situación se ha complicado tanto, muchísimo más de lo esperado por el propio Gobierno, que el presidente ya no está en condiciones ni siquiera de hacer planes para el verano.

El ambiente en el Ejecutivo es de emergencia total y prácticamente constante. Al final de la semana llegó un poco de aire tras las declaraciones del gobernador del Banco Central Europeo, Mario Draghi, pero nadie se hace muchas ilusiones en el Gobierno. La prima sigue en niveles absolutamente insostenibles, muy por encima de 500, y Luis de Guindos ya ha señalado en varias ocasiones que España no puede aguantar así mucho tiempo, y lleva ya más de dos meses de presión ininterrumpida. La sensación que transmiten los miembros del Ejecutivo es la de que puede haber un giro definitivo en cualquier momento, incluso en pleno mes de agosto, aunque oficialmente se sigue negando que España vaya a pedir ninguna fórmula de rescate, ni siquiera la de la compra de deuda por parte del fondo de rescate.

En ese ambiente, este agosto no se va a parecer en nada a otros. Como mucho, al del año pasado, en el que José Luis Rodríguez Zapatero suspendió dos veces sus vacaciones porque se disparó la prima de riesgo por encima de 400 —260 puntos menos de los que alcanzó esta semana— y acabó convocando un pleno extraordinario para cambiar en 15 días nada menos que la Constitución. Rajoy no tiene ni siquiera claro cuántos días podrá irse a Galicia. El presidente, un hombre de costumbres fijas, lleva toda la vida veraneando en Sanxenxo. Y allí debería ir. Pero no hay nada cerrado.

El presidente arranca la semana con los barones autonómicos

Tampoco la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, sabe si podrá irse de vacaciones. No solo los ministros, todos los miembros del Gobierno y su entorno están preparados para un agosto muy complicado. Se han descartado las vacaciones fuera de España, todos tienen que estar localizables y a una distancia razonable de Madrid. De hecho, de forma inusual, ya están previstos tres Consejos de Ministros en agosto: el 3, el 24 y el 31. Y no se descarta que pueda haber alguno más si los acontecimientos se precipitan. El tiempo en el que el Gobierno, como buena parte del país, se paralizaba un mes quedó atrás.

Sus miembros se turnarán para que varios de ellos estén en Madrid y las vacaciones se han reducido a 15 días en todo el entorno del Ejecutivo. Lo que más preocupa es que suceda como el año pasado, y los especuladores especializados aprovechen una situación en la que hay muy poco movimiento en el mercado para lograr ganancias con fluctuaciones enormes de la prima de riesgo.

La prueba de la anormalidad de la situación está en la semana que arranca mañana. En circunstancias normales, estas fechas el Congreso está cerrado y la actividad política es mínima. Pero en esta semana que ahora acaba el Parlamento ha vivido dos sesiones clave, con votación del techo de gasto en el Congreso y el Senado, dos comparecencias de ministros en comisión y nada menos que una comisión especial en la que han comparecido tres exvicepresidentes del Gobierno y tres exbanqueros para analizar la crisis del sistema financiero.

El jueves se reúne en La Moncloa con el primer ministro italiano

Pero la semana que empieza mañana, cuando llega ya agosto, no será menos intensa. Rajoy arranca con una reunión clave. Cita en la calle de Génova a todos sus barones autonómicos para trasladarles un mensaje clave: no hay dinero y tienen que recortar mucho más. El presidente ha trasladado ya ese mensaje, pero los presidentes autonómicos están muy agobiados y la tensión es evidente. Hasta el punto de que, algo inédito en un partido tan controlado como el PP, varios de ellos se rebelaron en la última reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera. Castilla y León y Extremadura se abstuvieron y Galicia dio un “sí crítico”. El enfrentamiento abierto de muchos de ellos con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, es evidente. Y el descontrol llega a tal nivel que Juan Vicente Herrera, tradicionalmente un tipo muy obediente de las instrucciones del partido, llegó a mandar una carta en tono duro a Rajoy pidiéndole que se replantee el recorte de la ayuda a la minería que tiene incendiada políticamente a su comunidad.

Los recortes están generando así grietas importantes en el PP, algo que hasta ahora no había sucedido. Y Rajoy quiere recuperar el control. Pero la reunión sin duda no será fácil, los barones autonómicos tienen mucha presión interna y uno de ellos, el muy influyente Alberto Núñez Feijóo, tiene unas elecciones a la vista que se antojan complicadas, tanto que se ha atrevido nada menos que a promover en solitario una polémica reforma electoral que beneficia sus intereses. El partido mandó un mensaje claro de “prietas las filas” al expulsar fulminantemente a Juan Morano, un senador que se atrevió a romper la disciplina y votar en contra de los recortes a la minería.

Pero está claro que los mensajes de Montoro y de Dolores de Cospedal, la secretaria general, no logran controlar al PP y Rajoy en persona hace un alto en sus negociaciones internacionales para ocuparse del partido. Para el presidente es clave trasladar el mensaje a Europa de que controla a sus comunidades y les va a forzar a recortar mucho más. Y ese el objetivo de la reunión.

Las vacaciones se han reducido a 15 días en el entorno del Ejecutivo

La semana será así decisiva pero sobre todo al final, cuando el presidente recibirá en La Moncloa, ya empezado agosto, el jueves, a Mario Monti, un primer ministro del que Rajoy se distanció mucho al principio, con claros enfrentamientos, pero que se ha convertido en un claro aliado para intentar resolver la crisis de la deuda. Monti llega a Madrid en pleno vendaval de deuda y con su país también en una situación crítica —aunque la prima de riesgo italiana, al contrario de lo que sucedía el año pasado, está muy por debajo de la española—. Ambos ofrecerán una rueda de prensa conjunta el mismo día en que se reúne el BCE y se produce una subasta clave de deuda española. Ya será agosto. Pero agosto este año parece un mes como otro cualquiera, o incluso más intenso.



El PP se desploma en un mes

  • Los ciudadanos dan la espalda a los dos grandes partidos
  • La ventaja de los populares se reduce a 5,3 puntos
  • La fidelidad de voto conservador es inferior a la del PSOE

 
El umbral del dolor, el punto a partir del cual un estímulo se convierte en insoportable, ha sido superado. El hachazo de la crisis ha hecho que los españoles hayan dado la espalda a los dos principales partidos y, sobre todo, que los votantes del PP se sumen al enorme malestar ciudadano por la reducción de prestaciones a los desempleados, los recortes a los funcionarios y la subida del IVA, entre otras medidas que provocan dolor entre los españoles.

El barómetro de Metroscopia para EL PAÍS del mes de julio, el primero realizado tras la aprobación de esas medidas, muestra un desplome del PP, que pierde siete puntos en menos de un mes. Los populares volverían a ganar, pero con mayoría simple y una diferencia de solo 5,3 puntos, que en la anterior encuesta era de 13,9.

Los populares tendrían el 30% de los votos, es decir, han perdido 14,6 puntos en solo ocho meses, todo un récord y un ritmo de caída sin precedentes en ningún otro Gobierno en España, según todas las empresas de encuestas. No obstante, el PSOE no termina de recoger votos por la precipitada caída del PP. Los socialistas, cuya actuación en la oposición es rechazada también, solo suben 1,6 puntos desde el anterior sondeo y siguen pagando por sus pecados en el Gobierno.

La encuesta mide el estado de desánimo de los españoles, molestos por los recortes y castigando a un Gobierno que ha incumplido casi todo su programa electoral, con una oposición que no termina de encontrar el punto justo entre la responsabilidad y el rechazo a las medidas impopulares. El clima es similar al que sufrió el PSOE en mayo de 2010, cuando los españoles penalizaron a José Luis Rodríguez Zapatero por quebrar su proyecto, forzado por las exigencias de la Unión Europea. Zapatero nunca se recuperó de aquella pérdida de credibilidad y confianza que ahora sufre Rajoy, con la diferencia de que este hachazo es mucho más profundo y las elecciones en las que compareció con un programa incumplido están más próximas. Además, vendió la idea de que solo con su llegada a La Moncloa habría una mejora de la situación, él era el bálsamo de todas las heridas y, ahora, ocho meses después, el panorama incluso empeora y se viene abajo la esperanza que generó hasta entre los que nunca le votarían. Se instala el desánimo.

El desplome del PP viene, precisamente, de la desilusión de sus votantes, porque su fidelidad de voto se ha derrumbado, como si los ciudadanos no perdonaran el incumplimiento de promesas. Por primera vez en seis años, el PSOE tiene mayor fidelidad de voto; la del PP ha bajado 16 puntos en menos de un mes. Sus electores se han ido a la abstención (13 puntos más que el 20-N de 2011) y al voto en blanco, y se detecta hartazgo y desilusión con los dos grandes partidos.

El descrédito, la desafección y la idea del “todos son iguales” que tanto intenta combatir la dirección del PSOE arrastra a ambos partidos y dirige a los ciudadanos hacia la abstención y a opciones que están muy lejos de ser partido de Gobierno. Así, IU se mantiene por encima del 12% de los votos, recogiendo el malestar de votantes de la izquierda, y UPyD llega al 9,9% con la bandera antisistema, es decir, de la búsqueda de los agujeros institucionales.

La doble vida de Ruiz-Gallardón

Si unos extraterrestres de derechas hubieran diseñado un Caballo de Troya para invadir la Tierra, les habría salido Ruiz-Gallardón, pues lo que a cualquiera (excepto a Bush) se le ocurre antes de ocupar un territorio ajeno es estudiar sus costumbres, su historia, su idiosincrasia (qué rayos querrá decir idiosincrasia), así como las debilidades de sus habitantes. De acuerdo con tales estudios, la organización más sólida de este planeta es la Iglesia católica, que cumplidos los 21 siglos de existencia sigue dando la lata como el primer día. ¿Y cuál es su secreto, se habrán preguntado los marcianos? Muy sencillo: predicar cosas distintas y hasta contradictorias según la dirección del viento o las necesidades del estómago. Por eso en unos sitios la Iglesia es partidaria de la pena de muerte, mientras que en otros se escandaliza por la existencia del aborto. Por eso predica la pobreza desde un trono de oro. Por eso es capaz de manifestarse a favor de la libertad al tiempo que da cobertura moral a asesinos declarados como Pinochet, o Franco, o Videla. Cuando los seres humanos ven fuera las contradicciones que llevan dentro, se enamoran. A todos nos gustaría ser de forma simultánea personas de orden y sinvergüenzas recalcitrantes, señores y truhanes, prosistas y poetas, y eso no lo ha logrado nadie con la finura de la Iglesia, que da trabajo a banqueros teologales, a obispos castrenses y a curas comunistas. Cabe de todo en ella, pues lo que no se vende en la primera planta se vende en la segunda, y lo que ni en una ni en otra, en Oportunidades.

A todos nos gustaría ser de forma simultánea personas de orden y sinvergüenzas

Con este modelo antropológico en la cabeza, los extraterrestres pusieron manos a la obra intentando concentrar en un solo individuo toda la compleja y sutil maquinaria del Vaticano. Necesitaban, pues, que su Caballo de Troya hiciera el bachillerato en los jesuitas (si buscas el término jesuita en un diccionario de sinónimos aparecen las siguientes alternativas: hipócrita, falso, doble, sibilino), y que después estudiara Derecho, que es una carrera de orden, y más tarde hiciera oposiciones a fiscal, ocupación que garantiza un sueldo hasta la muerte. Todo en un tiempo récord, pues a los 23 años Ruiz-Gallardón había tomado ya posesión de su puesto en la Audiencia Provincial de Málaga, donde enseguida (¡deprisa, deprisa!) pediría la excedencia para dedicarse a la política. Su biografía era perfecta desde cualquier cabeza biempensante, extraterrestre o no. Convenía, para completarla, que el joven político militara en las juventudes de AP, que fueron la versión Neandertal del PP, al que Aznar retrotraería luego al Australopiteco.

Tenemos, pues, a un Ruiz-Gallardón joven, guapo, abogado, fiscal y con profundas raíces familiares en el franquismo (está casado con la hija de un ex ministro del general asesino), virtudes a las que añade un catolicismo practicante y un verbo untuoso, cuyo ADN coincide al 100% con el de los portavoces de la Conferencia Episcopal. Para que el pastel eclesial estuviera completo, sólo faltaba añadirle algunos ingredientes contradictorios, como el de ser demócrata o el de estar a favor del aborto, del divorcio y de los matrimonios entre homosexuales. De este modo, la derecha vergonzante le votaría por parecer de izquierdas, y la izquierda retraída, por parecer de derechas.

Todo era perfecto. Allá donde el joven fiscal en excedencia iba, triunfaba simultáneamente como hombre profundamente conservador a la vez que radicalmente progresista. Si en un discurso convenía citar a Vallejo o a Azaña, los citaba. Si quedaba bien que le gustara la ópera, le gustaba la ópera. Si vestía tener una consejera de izquierdas, ponía a una consejera de izquierdas al frente de Cultura, que no hace daño a nadie. Uno de los años de sus numerosos mandatos felicitó las pascuas con una cita de Rilke que decía: "El que ha osado volar como los pájaros, una cosa debe aprender: a caer".

Todas estas historias daban la imagen de un tipo culto, sentimental, incluso sensiblero, que ganaba elecciones como el que hace rosquillas. Pero junto a este Ruiz-Gallardón que enamoraba a madres e hijas marcianas por igual, aparecía otro terrible: aquel, por ejemplo, que en la noche electoral del 6 de junio de 1993, una vez confirmada la cuarta victoria consecutiva del PSOE en las elecciones generales, se manifestó en rueda de prensa, junto a Javier Arenas Bocanegra, para denunciar, en una maniobra brutalmente desestabilizadora un pucherazo electoral. Se cuenta que el propio Rey tuvo que llamar a José María Aznar para que pusiera orden en el seno de sus filas. Quienes tenemos razones históricas para temer a la derecha de la que procede gran parte del PP, no lo olvidaremos jamás. Pero tampoco conviene dejar de lado a aquel otro Gallardón pelota que, con tal de agradar a su jefe, confeccionó una carrera política completamente absurda a Ana Botella, de la que llegaría a decir, para justificar su ignominiosa acción, que era una rebelde.

Quiere decirse que los extraterrestres se han pasado de rosca. Tal cúmulo de atributos discordantes puede resultar verosímil en una institución, no en una persona física, aunque le hayas fabricado un currículo descomunal. Un día, durante el transcurso de una cena en la que me colocaron cerca de Gallardón, le escuché decir que había que casarse con el Abc y acostarse con EL PAÍS, lo que resume a la perfección la idea (basada por otra parte en estudios de toda solvencia) de que los extraterrestres de derechas tienen de nosotros.

27 julio 2012

La tasa de paro en España marca un récord histórico con el 24,60%

  • La tasa de desempleo sube al 24,6%, un nivel desconcido hasta la fecha, según la EPA
Cola de una oficina de Empleo en nuestro País
La tasa de desempleo en España ha marcado en el segundo trimestre del año un récord histórico al subir al 24,6%, según la Encuesta de Población Activa que ha publicado hoy el INE. Hasta la fecha, el máximo estaba en el 24,55% que se alcanzó en el primer trimestre de 1994, precisamente en la última crisis que atravesó la economía española hasta la actual, en la que acumula ya dos recesiones en apenas tres años. El número de personas desocupadas aumenta en 53.500 personas hasta un máximo con 5.693.100.

Del lado del empleo tampoco hay buenas noticias. el número de ocupados ha descendido entre abril y junio en 15.900 personas, con lo que el total de personas con un trabajo baja a 17.417.300. Frente al mismo periodo de 2012 supone un recorte del 0,09%.

El paro ha subido pese a que el segundo trimestre del año siempre es el mejor en un mercado laboral tan estacional como el español. La Semana Santa y el inicio de la temporada alta estimulan el empleo en el turismo. El buen tiempo empuja las obras y la construcción pide mano de obra. Las vacaciones exigen la contratación de sustitutos. No obstante, en esta ocasión los indicadores adelantados no alentaban al optimismo. La afiliación a la Seguridad Social no había dado síntomas de energía y el paro registrado, salvo en junio, ha tenido un comportamiento modesto.





#EstafaMasiva

Causas y consecuencias del euro

Uno de los temas sobre los cuales se ha escrito más en los medios de mayor difusión es el de la inminente caída del euro, observación a la que se le une una impaciencia para que se haga algo, porque sino el euro colapsará. Como he indicado ya en varios artículos, el euro no tiene ningún peligro (repito, ningún peligro) de desaparecer. Y la causa de ello es que, tal como he mostrado en tales artículos, el euro le está yendo pero que muy bien al capital financiero alemán, al sector exportador alemán, y al Estado alemán, que dominan todos ellos la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE), que son los responsables de que se reproduzca la situación actual de bonanza en Alemania y países aliados en el norte, y miseria en los países periféricos de la euro zona, incluyendo España.

Esta es la situación actual, resultado de la manera como se estableció el euro y las concesiones que se hicieron a Alemania para que permitiese que el marco alemán fuera sustituido por el euro. Es obvio que esta historia es desconocida por aquellos que vaticinan que el euro colapsará. Recordémosla.

La reunificación alemana significaba una amenaza para Europa. De ahí que algo debiera hacerse para diluir este temor a la nueva Alemania unida. Y la creación del euro fue la solución. El Presidente Mitterrand quería europeizar Alemania y anclar su destino al de Europa, y la manera de hacerlo era que el marco alemán desapareciera y fuera sustituido por la nueva moneda europea. La evidencia de que éste fue el origen del euro es bastante abrumadora. Y la reciente desclasificación de documentos hasta ahora archivados del ministerio de Asuntos Exteriores alemán, muestra claramente que el canciller Helmut Kohl era consciente y cómplice de este proyecto. (Tales documentos han sido publicados en Der Spiegel).

La alternativa hubiera sido la Alemania fuerte, frente a Francia, Gran Bretaña y Rusia. De ahí que fuera el presidente francés el que liderara la integración alemana en Europa. En realidad, ya Charles de Gaulle y el canciller Konrad Adenauer habían hablado de establecer una moneda común. Pero no fue hasta mediados de la década de los ochenta cuando el euro comenzó a gestionarse y desarrollarse. Y un factor añadido que ejercía presión sobre Francia para que desapareciera el marco, es que éste era más fuerte que el franco y condicionaba constantemente el comportamiento de la economía francesa. Cada vez que Alemania crecía más rápidamente, Francia tenía que devaluar el franco francés para poder competir con Alemania. De ahí el deseo de que se estableciera una unión económica y monetaria, deseo que, en contra de lo que se ha estado publicando, era más un deseo del gobierno francés que del alemán. Constantemente se está indicando que es el gobierno alemán el que favorece el establecimiento de una Europa política, mientras que el gobierno francés, consecuencia de un supuesto nacionalismo, se opone. Lo contrario a lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo. En realidad, fue un francés, Jacques Delors, presidente de la Comisión Europea en aquel periodo, el encargado de desarrollar los primeros planes.

Alemania no estaba muy entusiasmada con tal unión. Sólo el canciller Helmut Kohl estaba comprometido con ello. Pero ni el público alemán ni el establishment alemán estaban a favor. Y ni que decir tiene, el Banco Central Alemán no quería ni hablar de ello. Pero terminó imponiéndose, pues la creación del euro fue una condición para que a Alemania se le permitiera reunificarse. Así lo vio claramente el gobierno alemán.

Ahora bien, para diluir la resistencia alemana, se tomaron unas decisiones que probaron ser fatales para el crecimiento económico de los países de la Eurozona, y muy en particular de los países de su periferia tales como España. Y la más importante fue que el Banco Central Europeo fuera, en la práctica, dominado por el Banco Central Alemán (el Bundesbank) convirtiéndose en un lobby de la banca alemana cuyo único objetivo es controlar la inflación, sin ninguna atención al crecimiento económico y producción de empleo. La otra condición, puesta por el Bundesbank fue el Pacto de Estabilidad, que es la fuente de austeridad que se está imponiendo a los países periféricos de la Eurozona en momentos de gran recesión.

La secuencia de los hechos prueba la relación entre ellos. El 3 de octubre de 1990, el este de Europa se convirtió en la parte este de la Alemania Federal. En febrero de 1992 se aprobó el tratado de Maastricht con el Pacto de Estabilidad y la creación del euro. El BCE se estableció en Frankfurt y se le negó que pudiese ayudar a los Estados en dificultades. Su función única y exclusiva es, tal como he indicado en el párrafo anterior, controlar la inflación, el objetivo del Banco Central Alemán. Resultado de ello es que el crecimiento económico y la producción de empleo en el promedio de los países de la euro zona descendió notablemente con el establecimiento del euro. Este es el origen del problema. La banca alemana domina el proceso a través del BCE.

Tal banca alemana, por cierto, alimentó también la especulación inmobiliaria española y ahora quiere recuperar el dinero invertido en tal especulación (que tiene un tamaño tres veces superior al que posee de deuda pública española). De ahí que la defensa de los bancos alemanes sea un objetivo claro de la supuesta ayuda financiera de 100.000 millones de euros, tal como reconoció Peter Böfinger, economista asesor del gobierno alemán, quien declaró recientemente que “esta ayuda no es a estos países, sino a nuestros propios bancos, que tienen gran cantidad de la deuda privada en aquellos países”. No pudo ser más claro.



24 julio 2012

Nos hunden la incompetencia y la mentira

Luis de Guindos y Jean-Claude Juncker en la última reunión de ministros de Finanzas del Eurogrupo.

España está en situación límite. Tal y como desean los grandes centros del poder oligárquico europeo, la subida de los tipos a los que se coloca nuestra deuda hará imposible su financiación y así se justificará la intervención global que vienen buscando. El Banco Central Europeo está haciendo el trabajo sucio desde hace meses, dejando que los especuladores se ensañen sin hacer nada para evitarlo, pero no se puede decir que sea el único responsable.

La verdad es que nuestros gobernantes son igualmente culpables de la situación extrema en la que nos encontramos porque vienen tomando desde hace meses una serie de medidas erróneas que era inevitable que nos llevaran al desastre, como hemos ido anticipando con total precisión los economistas críticos.

Venimos diciendo que permanecer en el euro sin unión fiscal (auténtica y no solo como un directorio que imponga disciplina presupuestaria), sin que exista un fondo europeo de rescate de los bancos (porque su situación patrimonial no puede resolverse con estrategias nacionales sino con una europea) y sin que el Banco Central Europeo actúe como un verdadero banco central que financie a los estados a bajo coste y que acabe con los especuladores para que la crisis de liquidez no se convierta artificial e innecesariamente en una de solvencia, era y es un suicidio económico, como ya estamos comprobando.

Hemos dicho por activa y por pasiva que dedicar miles millones a la banca sin conocer exactamente su auténtica situación patrimonial no resolvería nada, como seguimos comprobando después de varias reformas e inyecciones de liquidez.

También advertimos que optar por la política de fusiones de cajas, que era la estrategia que deseaban los bancos grandes para quedarse finalmente con su mercado, era una barbaridad que solo iba a dejar cadáveres muy costosos en el camino y solo más privilegios para quienes han provocado la situación financiera lamentable en la que nos encontramos, como también hemos podido comprobar ya.

Hemos demostrado que la experiencia y la evidencia empírica indican que las políticas de recortes de gasto en fases de crisis son una aberración que ni sirven para salir de ella ni para financiar mejor la deuda, como también se ha comprobado ya. Y hemos puesto de manifiesto que, además de ser tremendamente injustos, los recortes de derechos sociales son innecesarios (porque hay otras vías para obtener los recursos que se necesitan) y que crean una situación de emergencia social y de insostenibilidad que solo va a traer conflictos y perturbaciones ciudadanas muy graves, como estamos empezando a vivir.

Estamos, pues, donde estamos porque nuestros gobernantes han sido unos auténticos incompetentes. No tienen un plan de actuación previsto (como demuestra la improvisación constante), no saben lo que quieren o deben hacer (como indican las constantes idas y venidas), y no tienen la más mínima idea del efecto de las medidas que toman, como pone de manifiesto el que no acierten ni en una sola de sus previsiones.

Pero, además, los gobernantes del PP son unos mentirosos compulsivos (como Vicenç Navarro, Alberto Garzón y yo hemos demostrado en nuestro libro Lo que España necesita), unos trileros que se creen que pueden engañar a los mercados y a las autoridades europeas a base de hacer las mismas trampas que hacen a su electorado y a todos los españoles. Lo que naturalmente tiene un efecto desastroso sobre las apuestas especulativas de los mercados que les ganan constantemente la partida, como muestra el alza acelerada de la prima de riesgo desde que gobierna Rajoy.

El gobierno del PP no ha sabido defender los intereses de España en Europa y los ha traicionado al renunciar a enfrentarse a las imposiciones constantes de sus centros de poder. Sus dirigentes creyeron estúpidamente que su sola presencia en el Ejecutivo sería suficiente para dar la vuelta a la situación (“Que caiga España que ya la levantaremos nosotros”, decía Montoro en 2010) y en lugar de sincerarse con la ciudadanía se dedican a justificar su estrepitoso fracaso con el recurso a la herencia de Zapatero, un discurso que ya es sencillamente infame cuando día a día se comprueba que los ayuntamientos o comunidades autónomas en peor situación son las que el PP ha gobernado.

No pasa un día sin que nos llevemos un sobresalto o contemplemos una señal más de su incompetencia: ayer, la prima de riesgo volvía a desbocarse (como Vicenç Navarro y yo habíamos advertido que iba a suceder después del rescate bancario de junio, que Rajoy y el Rey decían que arreglaba nuestro problema financiero). Y el mismo Ministro de Economía que está constantemente actuando para ganarse la confianza de los mercados denunciaba ayer su “irracionalidad”, como si fuera un extremista antisistema cualquiera.

Hay que exigir que no sigan mintiendo más. Es imprescindible poner fin al engaño electoral y a la incompetencia que nos lleva al desastre. España debe y puede hacerse fuerte. En ninguna ley natural está escrito que el destino de nuestro pueblo tenga que ser el doblegarse a las imposiciones de poderes financieros extranjeros o soportar en silencio los destrozos de un gobierno que traiciona los intereses nacionales. Como también venimos demostrando los economistas alternativos, los técnicos de Hacienda, los movimientos y organizaciones sociales…, hay medidas de otro tipo y un horizonte diferente que nos permite resolver de otro modo nuestros problemas económicos, aunque es cierto que para ponerlos en marcha se necesita voluntad política y más fuerza social, solo posibles en una verdadera democracia, que es lo que nos falta.

Renunciando a ser libres (como ha reconocido Rajoy en el Congreso) y gobernando en contra de las preferencias de la mayoría de la población, en contra de lo prometido en su programa electoral y a base de decretos, el PP ha suspendido de facto la democracia en España. Y los españoles demócratas de todas las sensibilidades y tendencias tenemos el derecho y la obligación de recuperarla, por dignidad y para evitar la ruina que produce tanta mentira e incompetencia.



21 julio 2012

Todo empezó en Valencia; todo termina por Valencia

Alguien debería analizar la trágica parábola que se está escribiendo hoy: la Comunidad Valenciana (gobierno PP) fue el gran escaparate de todas las corrupciones y abusos que hemos soportado los españoles a lo ancho y a lo largo de nuestra geografía política durante los últimos años; la Comunidad Valenciana (gobierno PP) es la que va a llevar al Gobierno de España (del PP) a pedir socorro al mundo para salvar una economía (la española) que se nos va de las manos camino a la ruina. Valencia (en quiebra) pide ayuda al Gobierno central (que puede quebrar). Otra coincidencia: Caja Madrid ya hizo un ensayo de este modelo fusionándose con Bancaja (Valencia). 


Nunca, nunca la vida nos había dato tiempo a comprobar que los errores se pagan y los castigos se concretan. Lo único horrible en esta fábula es que los que van a pagar los destrozos de unos gobernantes autonómicos y nacionales (del PP) vamos a ser todos los españoles.


La herencia recibida era la valenciana. La crisis bancaria la empezó Valencia. No se trata de intervenir la Comunidad de Valencia, se trata de ocuparla.

¡Pobres valencianos que no se dieron cuenta de que votaban a los líderes del hundimiento de España!
Risas por unos trajes, bromas por unos bolsos, gracias por un aeropuerto, chistes por unas carreras de coches, carcajadas por millones y millones públicos desaparecidos; y el PP ganando las elecciones en Valencia una y otra vez. ¿Nadie podía castigar semejante disparate? Sí, la propia Comunidad de Valencia ¿Cómo? Siendo la institución que va a obligar a España a entrar en terreno de rescate.
Que nadie se olvide, la Comunidad de Valencia (del PP) está llevando a España a la pérdida de soberanía de la peor manera posible: suspendiendo pagos.

La próxima vez que en cualquier partido político (como ha pasado con el PP) se descubra un fenómeno de corrupción generalizada, acordaos de Valencia, acordaos del año 2012. Fue el año que Valencia recibió el castigo por sus disparates ilegales. Pero castigo que vamos a sufrir todos los españoles.
Hace unos días, Valencia contaminó el sistema financiero español. Ahora contamina toda la economía española.

Hay una cierta Justicia cuando la Historia nos permite comprobar que los disparates llevan al desastre. Pero no hay Justicia cuando los que vamos a pagar somos todos los ciudadanos. Incluidos los que no somos de Valencia.

Luis Solana es militante socialista y promotor de Nuevas Tecnologías

“Estamos ante una suspensión de facto de nuestro autogobierno”


Ximo Puig exige explicaciones, Morera, depurar responsabilidades, y Sanz, la dimisión del presidente y elecciones


Ximo Puig, Secretario General del PSPV-PSOE durante la rueda de prensa de este viernes sobre el rescate.
El secretario general del PSPV-PSOE, Ximo Puig, aseguró este viernes, tras la petición del Consell de adhesión al fondo de liquidez autonómico, que “estamos ante una suspensión de factode nuestro autogobierno, está en suspenso nuestro Estatut de Autonomía”.
Puig exigió la convocatoria urgente y extraordinaria del Pleno de Les Corts para que el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, explique “en qué consiste el rescate y las condiciones que conlleva”. El líder del PSPV-PSOE pidió también un informe urgente a la Sindicatura de Cuentas para que arroje luz sobre la situación financiera y económica de la Generalitat. También ha planteado la exigencia de que “paguen los responsables de este desastre”.
El secretario general de los socialistas valencianos considera que esta intervención, la primera que sufre una comunidad autónoma, significa “más recortes”, y viene a dejar en evidencia “el fracaso de un partido que ha gobernado la Comunidad Valenciana durante los últimos 17 años, el fracaso de un modelo económico y político basado en el despilfarro, la corrupción y la ineficacia”. Para Puig, “nuestra prima de riesgo es el gobierno del Partido Popular”.
El dirigente socialista ha resaltado que "todo rescate está sujeto a unas condiciones, a nuevas obligaciones", por lo que ha hecho hincapié a que, desde el PSPV-PSOE, "nos opondremos con todas nuestras fuerzas a que los valencianos paguen el fracaso del gobierno del PP. La Comunidad Valenciana no ha fallado, ha fallado el PP".
Fuentes del PP ven lógica una crisis de gobierno y una moción de confianza

Por su parte, el portavoz de Compromís en las Corts Valencianes, Enric Morera, anunció también que su grupo solicitará una comparecencia “urgente” de Fabra en el parlamento autonómico que explique la situación económica. El síndic de Compromís considera que es “una petición de rescate” y “viene a corroborar aquello que ya anunció hace meses la coalición en las Corts valencianas y que recibió descalificativos y ataques de todo tipo por parte de la bancada popular”.
Según Morera, “el rescate viene por la nefasta herencia de Camps, una herencia de corrupción, de malversación de fondos públicos, de saqueo tolerado, de derroche en economía de escaparate e improductiva y el sustituto designado por Madrid a dedo, Alberto Fabra, ha continua la misma línea”.
Desde Compromís consideran que el rescate evidencia “la nula capacidad de gobierno y de gestión del PP, que nos ha llevado a la ruina a los valencianos y valencianas”. “Se pide un rescate porque no hay dinero, y si no hay dinero es porque lo han gastado en juergas, en saraos, en cosas totalmente improductivas e innecesarias mientras que se ha abandonado a su suerte a los estudiantes, a los dependientes y a la ciudadanía en general”, añadió.
La coordinadora de EUPV y síndica en las Corts, Marga Sanz, reclamó la “inmediata” dimisión del presidente de la Generalitat y la convocatoria de elecciones anticipadas.
La síndica de EU subrayó que “el rescate del País Valenciano pone en evidencia la situación absolutamente maniatada del Consell, quien ya no pinta nada y está arrodillado a los pies de las tijeras de Rajoy. Fabra ha perdido el control y ha echado a la papelera el autogobierno de los valencianos”.
“Nos preguntamos cuánto más va a costarnos este rescate, la elevadísima factura que tendremos que pagar. Esta situación no puede prolongarse ni un día más. Exigimos la disolución del Consell y la inmediata convocatoria de elecciones anticipadas”, recalcó.
El diputado valenciano de UPyD, Toni Cantó, afirmó, por su parte: “La incompetencia del PP está hipotecando a múltiples generaciones de valencianos”. Cantó insistió en que, en la Comunidad Valenciana, no sirve la excusa de la “herencia recibida” y pidió al PP que se “echara a un lado”. También hizo hincapié en que el problema de fondo es la “estructura de modelo de Estado”.
Fuentes del PP señalan, por su parte, que la situación es tan grave que lo lógico, en una democracia consolidada, sería una crisis de Gobierno y la presentación de una moción de censura.

La Comunidad Valenciana pide la adhesión al fondo de rescate autonómico


Fabra necesita hacer frente a vencimientos y deuda no incluida en el plan de pago a proveedores

El Gobierno valenciano se niega a precisar la cuantía de la ayuda solicitada y las contrapartidas

Una autonomía asfixiada por la falta de financiación de los mercados desde hace un año


El vicepresidente y portavoz del Consell, José Ciscar, 
durante una rueda de prensa sobre los recortes y 
medidas de austeridad.
Los ecos de los discursos en los que Francisco Camps presumía de dirigir una región envidiada en el mundo se han apagado en la Comunidad Valenciana. Su sucesor en la presidencia de la Generalitat, Alberto Fabra, aprobó este viernes en la reunión semanal del Gobierno la adhesión de la Comunidad Valenciana al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), una decisión que supone, en la práctica, una petición de rescate al Gobierno en toda regla por parte de una autonomía que tiene una deuda superior al 20,5% de su PIB y que arrastra desde hace más de un año serios problemas de liquidez para afrontar sus compromisos.
A cambio de autorizar el acceso a estos fondos, el Ministerio de Hacienda podrá imponer un plan de ajuste y, si ve riesgos, enviar a los hombres de negro a controlar las finanzasde la Generalitat, desembolsar por tramos la ayuda solicitada y establecer duras condiciones presupuestarias y financieras, tal y como ha hecho la Unión Europea con Grecia, Irlanda y Portugal y, para salvar el sistema bancario, España.
El anuncio de que la Comunidad Valenciana será la primera autonomía en acogerse al fondo de rescate del Gobierno —y de que las previsiones de gasto del Estado crecerán hasta el 9,2% en 2013—, realizado con los mercados finacnieros abiertos, disparó la prima de riesgo, que cerró este viernes finalmente en 610 puntos.
Tras la alarma desatada en los mercados, el vicepresidente y portavoz del Consell, José Ciscar, se apresuró a afirmar: “La Comunidad Valenciana no ha pedido ningún rescate. Se acoge a un mecanismo de financiación al que acudirán más comunidades autónomas en los próximos días, sin más ajustes”. Ciscar admitió no obstante que la adhesión al FLA supone la aceptación del “control financiero y fiscal por parte del Gobierno central”. El vicepresidente valenciano aseguró que está adhesión al Fondo de Liquidez Autonómico del Gobierno no implicará “nuevos ajustes en 2012”, excepto los ya previstos en el plan de estabilidad para este año. Ciscar no quiso detallar qué cantidad de dinero solicitarán al fondo.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, tras la rueda de prensa del Consejo de Ministros negó que se tratara de una petición de intervención, aunque admitió que la adhesión de la Comunidad Valenciana al FLA obligará a la Generalitat “a nuevas condiciones”.
En privado, fuentes del PP valenciano admitieron que la petición del Consell supone que el Gobierno tomará el control financiero de la comunidad, que tiene muy complicado cumplir con el objetivo de déficit del 1,5% del PIB. También dijeron que la Generalitat podría solicitar una cantidad superior a los 1.600 millones —de un fondo dotado con 18.000 millones— para poder afrontar sus compromisos.

Abucheos y huevos contra Fabra

La tensión generada por el anuncio de la Generalitat también se dejó traslucir en la calle y en las redes sociales. Tras las multitudinarias manifestaciones del jueves contra los recortes del Gobierno, por la tarde más de 200 personas abuchearon y lanzaron algunos huevos contra el presidente valenciano, Alberto Fabra, en un acto en Guardamar. La noche anterior, su antecesor, Francisco Camps, fue recibido de igual modo por manifestantes en Xàbia, donde hablaba de “responsabilidad política”.
En este ambiente, el PSPV-PSOE y Compromís reclamaron un pleno extraordinario en las Cortes para que Fabra explique “el rescate y las condiciones que conlleva”. Esquerra Unida fue más allá y solicitó la dimisión del presidente de la Generalitat y la convocatoria de elecciones.
La Comunidad Valenciana, que tiene una deficiente financiación autonómica, ha sido una de las más castigadas por el cierre de los mercados financieros.
Las alarmas saltaron por primera vez el pasado mes de diciembre, cuando la Generalitat tuvo que pedir ayuda al Gobierno de Mariano Rajoy para afrontar el vencimiento de un crédito de 123 millones de euros del Deustche Bank. La situación, que amenazaba con reproducirse en otras autonomías, obligó al Ministerio de Hacienda a arbitrar una línea de crédito con la que cubrir los vencimientos de los préstamos que las autonomías no podían renovar.

Préstamos y facturas pendientes

La Comunidad Valenciana fue de las primeras en acogerse al plan. En enero pidió 1.022 millones de euros al Instituto de Crédito Oficial (ICO) para afrontar vencimientos de préstamos y en mayo pidió una ampliación de 1.678 millones tras ofrecer tipos de interés al 7% para colocar deuda, situada a nivel de bono basura por las agencias calificadoras.
En abril, en el plan de pago a los proveedores habilitado por el Gobierno, la Comunidad Valenciana volvió a exhibir sus problemas de liquidez. Pidió 4.069 millones de euros (el 23,4% de lo solicitado por todas las autonomías) para pagar facturas pendientes. A cambio presentó un duro plan de estabilidad que incluye la privatización de toda la gestión no asistencial de la sanidad y despidos masivos en el sector público, pero que no ha solucionado sus problemas de liquidez.
Ahora, la Generalitat, que confiaba en que hubiese hispanobonos para salir a flote, ha visto cómo el Gobierno solo ofrecía a las autonomías un mecanismo que, en la práctica, es un fondo de rescate. Y Fabra, casi sin oxígeno, ha sido el primero en lanzarse sobre el regulador de aire del Gobierno y colocar a la Comunidad Valenciana en el disparadero.